“Abrazados con el silencio del amor “ de Cándida Pedersen

En el devenir histórico social hay algo que se da en cada época repetitiva y diferenciada, pero que pertenece a la Humanidad, y ello es el Amor. El Amor un tema universal y un invento exclusivo del género humano, una cultura que se hace con el entendimiento, la comprensión y hasta la solidaridad y como una necesidad para la reproducción de la especie humana y de vida o como escribe Wilhelm von Humboldt a Karoline von Dacheröden: “De esa manera el hombre no es más que él tiene la fuerza de amar.“*
*Dessau, 15 de enero de 1790

Abrazados con el silencio del amor, de Cándida Pedersen, es un libro de poesías orgánico que ha llegado a mis manos, recientemente. Este libro escrito en forma bilingüe en idioma castellano y sueco, ha sido editado en Estocolmo, en septiembre de este año, y ese libro nos habla, precisamente, del Amor vital y hacia el ser afín y solidario.

Pero el amor para Cándida Pedersen, además de ser un elixir para el ser mismo, nos sirve para responder a muchas de las interrogantes acerca de la vida, pero que al mismo tiempo es una necesidad y un imperativo que hay que aprenderlo a conocer y a diferenciar con nuestras propias afinidades, y en la cotidianidad y en la solidaridad frente a nuestro tiempo. Ella misma se siente enamorada de la Vida y trata el Amor dentro de su constancia y su optimismo.
Y esto, me da la impresión que es la fuerza que la mantiene eternamente enamorada y en sus poemas traza esa acción escritural, y promueve la fe que debe de mover las montañas, para elevar la vida a su cumbre más imponente.

Esta noche visitaré tu sueño,/ te invitaré a volar a un mundo mágico/ que nos llevará al tiempo de una juventud...
Despertaremos de un hermoso sueño/ y veremos a dos ancianos de cabellos plateados/ besarse bajo la penumbra de una luna...
Entrabas en mis sueños / y todo era una una bella realidad...

En la mayoría de las partes de este libro, sobre todo, en los poemas que corresponden al ser amado, su autora eleva su voz como un monólogo, y su yo personal impregnante hace brotar sus versos con fuerte intimismo.

Cuando salga el sol,/ navegaremos en un canto,/ hasta ver dormirse a las estrellas/ en los pétalos de una flor.
Hoy escribo mis letras/ con el amor puro y limpio...Escribiré hasta que no corra más sangre por mis venas.

Pero también, en sus versos, emergen sus recuerdos, y su voz sabe ser tierna, como ante los recuerdos de su padre y de su niñez, como en el poema Ayer encontré un pajarito. Pero hay otros, en los cuales su autora, les da una aurora de misticismo que está acorde con su religiosidad.

Me darás una rosa roja/ Y yo te diré: Ahora somos trigo de Dios.


Cándida Pedersen, poeta ciudadana de varios mundos, también se rodea de mundo, y no solamente de las cosas cotidianas sino de un mundo global, y nos trasmite en sus imágenes lo que es común a nuestros destinos como Continente en ebullición, y nos presenta lo mejor de sus figuras, como lo han sido Violeta Parra, Víctor Jara, quienes nos han sensibilizado con sus canciones, y llenos de humanidad también crearon la ternura para la vida y para el hombre de nuestro tiempo.

Pero también la autora de este libro puede conmoverse y manifestar su solidaridad con los humildes de esta Tierra, como lo fue en los terremotos de hace poco, ocurridos en Haití y en Chile.

José Pablo Quevedo
Bernau, Septiembre de 2010

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