XV Cita de la Poesía Berlín - América Latina 2010 (Parte III)

ALEMANIA-Berín: „Poetas del Mundo como otros movimientos que ahora marchan a la vanguardia intelectual, han interpretado las condiciones actuales de luchas y han preparado el terreno para las tareas globales de nuestro tiempo, creando así una fuerza espiritual definida para el cambio“ [Juergen Polinske].


XV Cita de la Poesía Berlín - América Latina 2010: Poetas del Mundo
La paz en el globo de la poesía. Der Frieden auf dem Globus der Poesie.
La paz en miles de tonos y colores. Frieden in Tausenden Tönen und Farben

PARTE III.


Uno de los críticos más trascendentes de „la filosofía de la praxis“ y de las nuevas tendencias positivistas en la actualidad alemana es Werner Seppmann*, un filósofo que ha hecho diversos trabajos de investigación sobre estos temas, su nuevo libro “Crisis sin resistencia?“ [Krise ohne Widerstand?] es uno de los libros más celebrados por estudiantes y por los intelectuales comprometidos con el progreso social de la humanidad. Este filósofo ha dado muchos aportes en lo que corresponde al papel que debe jugar la teoría y la praxis frente a los problemas globales de la actualidad.

El idealismo positivista y las escuelas posmodernistas inscritas en la llamada „ filosofía de la praxis“, a pesar de su retórica anticapitalista, no son capaces de orientar la imaginación de la intelectualidad moderna hacia una política del cambio o de la transformación social; sus teorías y conceptos sociales a pesar de estar sumamente difundidos en las universidades, no van hacia la complejidad del conocimiento de la totalidad y de sus nexos históricos sociales, así como de la concreticidad histórica actual. El conocimiento filosófico, antropológico, social-económico, estético y cultural del hombre, no es visto en sus relaciones esenciales, sino a través del golpe del martillo o con el corte de la navaja, y con ello se trasgrede o se fragmenta la historia universal en sus concatenaciones, en su dialéctica de diferenciaciones, en sus procesos epocales, en sus evoluciones, pero también con ello, se resta importancia al conocimiento de los procesos revolucionarios que nos exigen el cambio social o del Status Quo.

Las tesis que nos entregan estas escuelas surgen de muchos de los modelos filosóficos idealistas históricos pasados, y en algunos casos, ellas se ubican más atrás de la filosofía de la ilustración y la filosofía clásica alemana, entre ellos, Kant o Hegel. Estas teorías que recurren a fragmentarizar las concatenaciones universales del desarrollo social, descartan el análisis y el experimento sobre la realidad empírica, caso Foucault, y nos extienden un modelo idealista de la historia como un círculo eterno y sin cambio, sobre el cual las clases dominantes a través de su poder siempre estarán representadas, y todo lo que allí haga el hombre pensante y otras fuerzas sociales para desafiar o para promover el cambio con sus impulsos no llegarán a una realización o superación de esas fuerzas dominantes, pues todo ese intento será una quimera o una ilusión frente a lo establecido por esas mismas clases. Pues el poder ya viene establecido desde „lo natural“, y es una propiedad inherente en el hombre.

En todo caso, a cualquier fuerza social le será impotente romper este círculo, y la intelectualidad solamente recurrirá a una terapia escritural para hacer rodar la piedra de este mecanismo, como un Sísifo que cada día la lleva y la trae en un intento de superación. Y esa fuerza espiritual, sin ninguna emoción y sin optimismo devendrá en conformismo, y con esta terapia - como nos es mostrada en muchos de los diferentes eventos de estos artistas -, se hallará el paleativo de resignación ante la vida y para -sí-mismo. Un sisifismo que nos llevará a la adaptación en el curso circular del movimiento que marca el paso sin moverse de sitio. O como nos dicen ciertos deconstructivistas bajo una fórmula idealista: „El Arte debe devenir en poder“, „el Arte es Poder“ [..?]

Foucault, quien se expresa en la misma fórmula de Nietzsche: Filosofía se hace con el martillo [Philosophieren mit dem Hammer]*, nos dice también: El conocimiento no sirve al entendimiento, sino a lo que corta [ Das Wissen dient nicht dem Verstehen, sondern dem Zerschneiden]**, una paradoja, en donde vemos una fórmula antidialéctica como su maestro, pues Foucault anula las relaciones entre el sujeto y el objeto dentro de una dialéctica consecuente y opera en forma idealista dentro de estas relaciones, bajo un esquema en que prima el acto voluntarioso del sujeto sobre el objeto yen forma idealista lo determina y el mismo sujeto se hace el „Dios de la historia“.

Para el entendimiento del conocimiento de estas relaciones, la dialéctica nos impone determinar la relación de la existencia de los objetos y el papel que juega la conciencia del hombre en el conocimiento de esa relación: objeto-sujeto-historia-concreticidad ; en tanto a lo primario y lo secundario, pero además nos invita a comprender las relaciones de nuestros conocimientos frente a las diversas épocas históricas sociales de la humanidad, lo que en la teoría del conocimiento, nos posibilita entender el proceso de desarrollo de cada una de ellas, y nos permite determinar las épocas en sus esencias y poder diferenciarlas en sus fases no antagónicas y antagónicas, sobre todo, para comprenderlas por el grado de desarrollo cuantitativo y cualitativo alcanzado dentro del movimiento social de la humanidad, y por ello mismo, nos da los criterios para el conocimiento de la verdad, en su forma absoluta, relativa y concreta.

La relación entre la repetición y la diferenciación en la dialéctica dentro de las leyes del movimiento histórico social, como categorías indisolubles, nos sirven para poder entender los procesos históricos en sus esencias y calidades históricas diferentes. Pues entendemos que toda realidad regresiva es repetitiva, pero DIFERENCIADA, pues la esencia de cada repetición, igualmente, es la diferenciación. Correspondiendo a ello, que la repetición de muchos fenómenos, tanto en la naturaleza como la sociedad y el pensamiento, se repiten de cierta manera, pero esa repetición no es lo mismo: igual=igual, A=A, pues de ser así, no habría leyes del desarrollo social ni la posibililidad de un cambio social, ni podríamos entender lo que es una diferencia entre lo uno y lo otro, y frente a ello, estaríamos condenados por el mismo destino a movernos dentro de un círculo inacabable como es la propuesta de Nietzsche, casi la misma imagen del tiempo y de la vida.

El viejo conocimiento dialéctico de Heráclito de que todo fluye, pasa y deviene, y no es lo mismo, ni nadie se baña dos veces en las aguas del mismo río, tampoco sería en esas tesis idealistas una propuesta hacia el movimiento que nos aproxime a la teoría de la realidad de un cambio. Pero también la teoría de la dialéctica de Hegel, concatenada en las leyes de las negaciones de las negaciones para la comprensión, de por qué existe la historia, pero también el conocimiento acerca de cómo discurre el movimiento histórico dentro de los procesos sociales en etapas y épocas sociales y además cómo se supera [SUPERACIÓN-Aufhebung] cada una de ellas en la referencia de la contradicción entre lo viejo y lo nuevo, no se darían en estas teorías idealistas en el fluir de ese gran río de la historía con sus infinitas imágenes que nos muestran en el gran caudal de una realidad permanente y cambiante.

También las tesis materialistas de Marx acerca de que el ser social produce la conciencia social, y el papel del trabajo humano y de la producción y reproducción de la vida como la única base para el entendimiento de la reproducción de las ideas en cada época social, pero también para los cambios de estados sociales y las diferencias que en ellas mismas se establecen con las nuevas relaciones de producción y el desarrollo de los nuevos instrumentos de trabajo, el desarrollo tecnológico y científico, queda en esta teoría descartado.

El entendimiento universal de la historia queda martillado o cortado, la razón queda destruída, pues con este método metαfísico de lo que queda sería solamente fragmento, que serían usados como piezas para una construcción arbitraria, a causa de una deconstrucción que se le impone a la realidad histórica con el método idealista.

“El eterno retorno de lo mismo” [Die ewige Wiederkehr des Gleichen] de Nietzsche, también le da inspiracíon a Foucault frente al concepto del poder: Lo que todavía se podrá ver, considera el poder como algo inevitable, como principio que impregna todos los sucesos sociales [Wie noch zu sehen sein wird, gilt ihm [die Macht] als ein unentrinnbares, alles soziale Geschehen prägendes Prinzip]. EL mismo se manifiesta sobre este principio o sistema del poder: Este principio deber ser entendido, como un principio que se da sobre la cabeza de los protagonistas y nos entrega su actividad en forma anónima [ ...]. Pero también nos dice: cada uno de nosotros lo ejerce [Jeder von uns – übt sie aus]!?*
*Werner Seppmann, Dialektik der Anpassung, Junge Welt, 26/27, Ausgabe von Juni 2010

Foucault no determina las diferencias sociales, sino las corta o las anula, y nos presenta la sociedad dentro de una cámara oscura en donde solamente hay individuos con los mismos atributos. Aquí no se ve una razón del entendimiento histórico-social, ni hace una referencia histórica de las clases o por qué ellas se han desarrollado y se relacionan y se diferencian.

Con estas tesis de Foucault no podremos conocer y permitirnos establecer, por qué existen diversos grupos sociales diferentes y por qué se dan extremos sociales ante la riqueza social, por qué hay diferencias entre una clase explotadora y opresora y las enajenadas y oprimidas socialmente, por qué existen diversos tipos sociales en la historia y estos mismos han mutado de acuerdo a las épocas, por qué existen archimillonarios, los dueños del poder, los privilegiados y las grandes mayorías sociales que no poseen más que su fuerza de trabajo. Pero también, no nos puede explicar, por qué existen los conflictos sociales, la determinancia de una minoría hacia una mayoría y un mundo socialmente dividido, por qué existen las guerras y los partidos guerreristas y por qué hay grupos de poderes que siempre colaboran entre ellos mismos o potencias que hacen de un determinado grupo de países sus satélites en su estrategia de determinancia.

Foucault se ahorra estas preguntas y las deja en el tintero. Antes bien, sorprende a sus lectores, cuando dice, que Marx, nunca ha hablado sobre la existencia de dos clases: -una que domina y otra que es dominada- pues con ese argumento posibilitaría estructurar diferentes tipos sociales, -pero no [...!?] Marx, pues Marx es un hombre sabio, para permitirse eso [ Daß bei Marx niemals vom Gegensatz zweier Klassen wäre. Das würden diverse Leute unterstellen, -aber niemals Marx -, denn Marx ist zu klug, um so etwas zu behaupten]. **
Werner Seppmann con referencia a Foucault en su obra ...2004, S.244.

Una filosofía que nos conduce al desconocimiento de la historia, y que corta con su método las concatenaciones universales y sus nexos de concreticidad, nos lleva solamente al conformismo intelectual, hacia la resignación y al pesimismo frente a la vida, y ello por lo tanto, no es una filosofía que se adecúa a nuestro tiempo, aún cuando su retórica pareciera estridente y efectiva frente a viejos ideales de la Humanidad, ella nos lleva a la adaptación de un sistema dominante, presentando un juego fatal del entendimiento histórico que nos determina y nos lleva hacia la praxis del sometimiento.

El escritor necesita de una filosofía que contenga criterios para los cambios y en donde tenga un pleno conocimiento de las raíces sociales de la historia de la humanidad, y lo que nos une en pos de un ideal, de una utopía y de nuevos objetivos, pero que además, nos permita participar de las tareas por el cambio y de la transformación social, y la cual contenga también la idea de que se luche conjuntamente a otras fuerzas para conquistar un mundo mejor.

En la medida que más escritores participen, se comuniquen y expresen sus ideas, y reconozcan las tareas de este tiempo global como algo propio, nos acercaremos a una metα; en donde comprendamos que la escritura no tiene una finalidad en sí misma, sino es una aptitud de reflexión consciente y de responsabilidad frente a otros individuos y grupos sociales enajenados y oprimidos por estas relaciones de poder y que ella nos traza objetivos comunes, pero también nos comprometα a una praxis y que nos invite a la superación de los antagonismos de una época, esa filosofía establecerá una verdad de su tiempo.
.
Por eso, lo que antes era de escritorio, PPDM lo convierte en algo de cientos; lo que antes era de espontaneidad y solamente de deseo, PPDM lo traza en un movimiento activo; lo que antes venía como una idea aislada o como un monólogo en forma individual, PPDM lo convierte en algo más integrado, más orgánico, y más concreto en sus realizaciones singulares.

Eventos, Congresos, pronunciamientos, actividades y muchas ideas de creación de la parte intelectual de PPDM sirven para esa dinámica singular-global de la animación de nuestro movimiento.

La diferencia, es que PPDM es un movimiento que asume en su papel lo que otras generaciones nos legaron en sus itinerarios pero que no pudieron plasmar, pues sus objetivos y sus metαs no trascendieron a su tiempo por ser menos limitadas en sus visiones y formas programáticas y objetivos. Por eso, PPDM se representa en la concreticidad de sus tareas globales y se enriquece con las críticas constructivas y de otras formas polémicas de nuestros raciocinios, pero también se nutre con los aportes de sus miembros para el intercambio necesario de opiniones. Y ello, permite a sus miembros tener un horizonte más vasto y más rico de lo general y de lo singular o ya desde la trasmisión de sus experiencias en forma consciente ante la verdad que nos impone una época.
Con nuestra praxis expresamos la realización, la transformación propia y de personalidades y de grupos integrados en un movimiento vital, y no solamente de una retórica ante la vida.

Y la verdad de nuestro tiempo es la búsqueda creativa, innovativa y constructiva hacia una praxis verdadera hacia la pregunta: ¿Qué debemos de cambiar, qué debemos de transformar en una realidad social-global intentando buscar formas nuevas, más humanas y más solidarias.

Literatura usada:
Werner Seppmann: Krise ohne Widerstand? Berliner Verlag, 144 S.
Dialektik der Anpassung, Junge Welt, 26/27, Ausgabe von Juni 2010

Los organizadores de la Cita de la Poesía:

José Pablo Quevedo*, Embajador de Poetas del Mundo - Alemania
Juergen Polinske, Cónsul de Poetas del Mundo:

1 comentario:

Publicar un comentario