Foto con Marco Martos
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Unknown
on 29 junio 2013
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Arte Regresivo: Filosofía y Literatura del devenir. Poesías de JPQ.
El niño que sueña frente al mar
El niño que sueña frente al mar
lo absorbe con la mirada.
El sol de ocaso está acurrucado a su nube.
Sobre la esfera sostenida por sus ojos lagartos
se nos viene el tiempo en un columpio.
¡Un balancear, que ido fue!
Es dulce la miel en el relampaguear del momento,
retratarse con el sol y tenerlo entre las cejas,
morderlo cuando su luz se aquieta en los labios.
El nos acompaña en auto. Corta las sombras
de los árboles de nuestra carrera,
dibuja palomas sobre la velocidad de las autopistas,
hace volar mariposas limoneras,
amuymulla el corazón en lo depositario de la arena.
El yo caminante e intuitivo da su marcha regresiva
porfía en subir y bajar alguna montaña de mil cuestas,
y siendo árbol por doquier deja esparcidas sus semillas,
con el viento tempestuoso abre en su boca otras voces.
Sobre arenas olvidadas hay huellas
que recogemos en tiernos penachos de oro
-y ese día-niño que hemos sido-,
porfiamos que no se fragmente cuando lo evocamos.
Lo que deja morir el corazón en cada peña
es mar dolido formando herida
con cada ola que revienta.
José Pablo Quevedo. (Inédito: "Los molinos de la noche")
Tres momentos del no olvido
Tiempo en una galería que imagino:
meditativa tarde, acaso hecha de siena,
donde hay una línea de arena, un sol preciso que cae,
el rumor de las olas que nos llegan.
Mientras alguien da pedacitos de pan a los gorriones
una que otra nube se forma como un cuerpo en el cielo.
Por la costanera se besan los enamorados,
se tejen sueños, se ejercitan los recuerdos,
se salta con la pelota ante la red imaginaria.
Pero aún los jóvenes se disputan las postales
de tardes de acuarela y de calles añiles.
Ellos muestran sus cuerpos vitales,
corren por las arenas,
ante una tarde que se va sin veleros de despedida.
Pero el tiempo es mi doble yo: El que fue
y el que se retrata,
o tal vez, el que busca mi pose en la galería que imagino.
Y en ella hay una foto que muestra mi salto de delfín,
el que fue ensayado tantas veces en una noche soñolienta.
Son tres momentos del no olvido, y ello es lo definitivo
en la pirueta de la idea que me hago:
El primer libro de nuestra infancia está en las estrellas,
el segundo, en la evolución de las especies,
y el tercero, en la comprensión de las diferencias.
Y este último es lo decisivo para entender
que somos seres evolutivos y sociales.
José Pablo Quevedo. (Inédito: "Los molinos de la noche")
ARTE REGRESIVO*
TRANSICIÓN CAMALEÓNICA
Como antaño ya no anda en asno el profeta,
si no acude al Mercedes Benz blindado en su peregrinaje.
La estrella alta en el auto confiesa su designio
con el progreso que antes negaban.
Y la banca y los cardenales aplauden la nueva iniciativa.
El nuevo Papa tendrá una nueva Mitra y su Papamóvil.
Jesús no hizo altares, no nadó en oro,
ni aduló a presidentes ni a ricos, sino anduvo en asno,
invitó a su mesa a pescadores y a labriegos,
tampoco tuvo a soldados vigilantes de sus pasos,
si no dejó huellas de amor por caminos duros,
y por miles de cerros abrió su boca
para hablar con sermones
y entregar peces y panes,
y estar cerca de los pobres.
Pero, ahora, el profeta sube a su nave automática,
la carga con pontífices y cardenales y soldados,
y trae visas varias a los mercados de los cambios
y ama y arma a sus rambos
y llena con escudos misiles sus fronteras.
Los hay, quienes fabrican drones en su reino,
y hasta niegan a sus propios padres y hermanos.
No hay sola huella de Jesús en las huellas del profeta nuevo,
no hay calco de lo que hizo este hombre en el pasado,
quien declaró, que no pasaría el camello
por el ojo de una aguja,
y quien vistió túnica roja y blanco vestido,
y quien nunca estiró la mano a opresor o tirano.
El querer seguir los pasos de Jesús, es una farsa,
cuando madura el oro barroco de los altares,
y ese oro llena las arcas del Vaticano a raudales.
José Pablo Quevedo.
*Arte Regresivo: Filosofía y Literatura del devenir.
El niño que sueña frente al mar
lo absorbe con la mirada.El sol de ocaso está acurrucado a su nube.
Sobre la esfera sostenida por sus ojos lagartos
se nos viene el tiempo en un columpio.
¡Un balancear, que ido fue!
Es dulce la miel en el relampaguear del momento,
retratarse con el sol y tenerlo entre las cejas,
morderlo cuando su luz se aquieta en los labios.
El nos acompaña en auto. Corta las sombras
de los árboles de nuestra carrera,
dibuja palomas sobre la velocidad de las autopistas,
hace volar mariposas limoneras,
amuymulla el corazón en lo depositario de la arena.
El yo caminante e intuitivo da su marcha regresiva
porfía en subir y bajar alguna montaña de mil cuestas,
y siendo árbol por doquier deja esparcidas sus semillas,
con el viento tempestuoso abre en su boca otras voces.
Sobre arenas olvidadas hay huellas
que recogemos en tiernos penachos de oro
-y ese día-niño que hemos sido-,
porfiamos que no se fragmente cuando lo evocamos.
Lo que deja morir el corazón en cada peña
es mar dolido formando herida
con cada ola que revienta.
José Pablo Quevedo. (Inédito: "Los molinos de la noche")
Tres momentos del no olvido
Tiempo en una galería que imagino:
meditativa tarde, acaso hecha de siena,
donde hay una línea de arena, un sol preciso que cae,
el rumor de las olas que nos llegan.
Mientras alguien da pedacitos de pan a los gorriones
una que otra nube se forma como un cuerpo en el cielo.
Por la costanera se besan los enamorados,
se tejen sueños, se ejercitan los recuerdos,
se salta con la pelota ante la red imaginaria.
Pero aún los jóvenes se disputan las postales
de tardes de acuarela y de calles añiles.
Ellos muestran sus cuerpos vitales,
corren por las arenas,
ante una tarde que se va sin veleros de despedida.
Pero el tiempo es mi doble yo: El que fue
y el que se retrata,
o tal vez, el que busca mi pose en la galería que imagino.
Y en ella hay una foto que muestra mi salto de delfín,
el que fue ensayado tantas veces en una noche soñolienta.
Son tres momentos del no olvido, y ello es lo definitivo
en la pirueta de la idea que me hago:
El primer libro de nuestra infancia está en las estrellas,
el segundo, en la evolución de las especies,
y el tercero, en la comprensión de las diferencias.
Y este último es lo decisivo para entender
que somos seres evolutivos y sociales.
José Pablo Quevedo. (Inédito: "Los molinos de la noche")
ARTE REGRESIVO*
TRANSICIÓN CAMALEÓNICA
Como antaño ya no anda en asno el profeta,
si no acude al Mercedes Benz blindado en su peregrinaje.
La estrella alta en el auto confiesa su designio
con el progreso que antes negaban.
Y la banca y los cardenales aplauden la nueva iniciativa.
El nuevo Papa tendrá una nueva Mitra y su Papamóvil.
Jesús no hizo altares, no nadó en oro,
ni aduló a presidentes ni a ricos, sino anduvo en asno,
invitó a su mesa a pescadores y a labriegos,
tampoco tuvo a soldados vigilantes de sus pasos,
si no dejó huellas de amor por caminos duros,
y por miles de cerros abrió su boca
para hablar con sermones
y entregar peces y panes,
y estar cerca de los pobres.
Pero, ahora, el profeta sube a su nave automática,
la carga con pontífices y cardenales y soldados,
y trae visas varias a los mercados de los cambios
y ama y arma a sus rambos
y llena con escudos misiles sus fronteras.
Los hay, quienes fabrican drones en su reino,
y hasta niegan a sus propios padres y hermanos.
No hay sola huella de Jesús en las huellas del profeta nuevo,
no hay calco de lo que hizo este hombre en el pasado,
quien declaró, que no pasaría el camello
por el ojo de una aguja,
y quien vistió túnica roja y blanco vestido,
y quien nunca estiró la mano a opresor o tirano.
El querer seguir los pasos de Jesús, es una farsa,
cuando madura el oro barroco de los altares,
y ese oro llena las arcas del Vaticano a raudales.
José Pablo Quevedo.
*Arte Regresivo: Filosofía y Literatura del devenir.
Poesías de TORSOS DE LAS GUERRAS
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Unknown
on 26 abril 2013
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TORSOS DE LAS GUERRAS
José Pablo Quevedo
El escenario del mundo
Bizarros guerreros,
antiguos y modernos,
métricas espadas,
el uranio de las balas.
Aquiles y Hera,
Perseo y Minerva,
Apolo y Ulises
se desalman en la guerra
por el vellocino de oro.
(Y en esta escena
Amor queda tuerto.)
En la segunda batalla-
desde Villa Romana-
hay diez legiones de guerreros
que marchan a Germania
a Galia y a Egipto.
(Y Julio César, Bruto,
Marco Antonio y Cleopatra
quedan muertos.)
Del molino a la máquina,
de la rueda al láser,
y de los cañones a los rambos,
hay los Reagan, los Bush y los Nixon.
¿Pero la copia del ayer,
lo hace también Obama en Casa Blanca,
-el capital no es negro ni blanco-
y todo por el vellocino del petróleo?
Torsos del significado
y el significante
Abstracta interpretación sobre el planeta,
dos caminos divergentes,
los significados y los significantes.
Al soldado no le crecen alas,
pero tiene la máquina que le permite sobrevolar,
y desde la geopolítica de guerra construir nuevas palabras:
"Daños colaterales, efectos secundarios", "países canallas",
"lucecitas sobre Bagdad", "en misión de paz".
Cortés trajo consigo palabras ambivalentes
y las regó después por nuestro Continente.
Pizarro, prometió la libertad a Atahualpa,
si éste le daba un cuarto de oro y dos llenos de plata.
Desde entonces los medios chances politiqueros,
el dios que promete el cielo, que no impera.
Por lo menos, Ícaro voló cerca del sol
pero allí dejó sus alas,
las quemó para no bombardear los pueblos
con el Napalm, con dioxina, con radiaciones atómicas.
No hay deconstrucción que valga del significante
cuando la lengua dominante es la que muta y cambia,
y hace del significado las cosas de su pertenencia.
Sin la deconstrucción de la misma lengua imperial
no hay una batalla ganada.
Con la deconstrucción de la lengua del vencedor,
implementaremos miles de nuevas palabras
en la lengua de la paz.
Obra plástica en hierro
(Gracias a Julian Assage y a Wikileaks)
Con el hierro en la mano
Caín mata a su hermano.
Con el carro de guerra
y con ojo de cíclope
se puede calcinar la rosa,
se puede convertir la belleza en chatarra,
y el hierro puede más
en desalmar una obra de miles de años,
y miles de aldeas y cientos de naves.
Matar a los hombres como a pajaritos
sea con el garrote o la bala,
o en salto de metralla,
es el tiro de muerte
que regresa al hombre
a la edad de las cavernas.
Contra una posible amenaza termonuclear
Perspectiva del plomo,
del árbol muerto
en la sed de los astros.
El viento seco sin huella.
El dolor, sin dolor, en su sombra.
¡Hiroshima!
El huevo encubado
en el agua de las máquinas
como un sol negro
ardió tu corazón.
Fue una nube radiactiva,
parida en un U.S.A.-laboratorio.
Lo recuerdo,
fue en 1945.
El último fragmento no será la estrella
El último fragmento no será la estrella,
no será el dolor o risa invertida,
ni será el parir de huevos de reptiles.
Con fósiles, ¡ya basta, y sus eructos apocalípticos!
Acaso no fue parida una bomba
en los laboratorios de los Estados Unidos,
y experimentada en miles de cuerpos.
Acaso no quemó la radiación de una cloaca química
e hizo volar la tierra a otras tierras.
Y no fue el televisor, acaso,
a conocer aquellas maniobras.
Los generales no disparan.
Hay suficiente carne de cañón,
para quien nos habla de la "Madre Patria",
y escupe el universo con los dientes,
y aplasta las rosas con las botas,
y quiere hablarnos de Beethoven
o de Hölderlin, cuando asesinan,
y, aún más,
cuando se masturban
en la carroña de los cuerpos ,
ya sin vientres,
ya sin manos,
ya sin ojos.
Y los labios que confesaron
un absoluto no matar,
los vuelcan
escupiendo con la metralla.
El último soldado caído
no se cuenta en una guerra
S.O.S.
Estoy herido en una zanja,
siento frío, de hielo son mis manos,
mis piernas están pulverizadas.
Sólo un mar de cadáveres
ante mí,
para que otro mar los limpie.
Pero lo que más siento
es que no se me contará
entre los 50 millones de muertos
cuando los historiadores
ya no tengan la prueba
de mi muerte.
Eludiendo al plan de un genocidio nuclear
"A través de las bombas atómicas
serán salvadas las vidas humanas",
dijo el profeta Hans Bethge.
Y Truman saltó sobre el hongo nuclear,
en el salto más alto hacia la luna,
mostró su cara más elocuente que Nerón
cuando mandó abrir las entrañas de su madre,
y despedazó los recientes poemas nacidos
en los miles de niños por nacer,
en Hiroshima, a las 8.16 horas,
un 6 de agosto de 1945.
Mi amada, a pesar de todo,
no pereció en aquel hongo nuclear,
porque eludió a cualquier plan genocida.
Porque se hallaba dentro de una botella
contenida para los planes de otro genio.
Cuándo el hombre
Cuándo el hombre
no sea parido
por el huevo de la muerte,
todas las estrellas
nos parecerán las mismas
en los ojos.
Cuándo el hombre
no haya nacido
en un basural
de radiación atómica,
todos los colores
serán los de la luz
para definirnos.
Cuándo el hombre
y los pájaros ya no mueran
sin ojos en los pantanos de petróleo,
todas las rosas del universo
dejarán caer una imaginación infinita.
Maduros en el atardecer y amanecer
de la misma estrella,
seremos los mismos,
y otros, como al principio.
En Nínive y el Tigris se combate
1
En Nínive y el Tigris se combate duramente.
Tiempo de a dos:
Cíclopes y centauros
desalmándose en la arena piadosa,
la cual Scherezada amaba
y de cada grano sacaba una flor de lirio.
Flor,
en un espejismo
de humo y petróleo
que se eleva hasta los cielos.
2
El camino hacia Bagdad
tiene el rostro de una luna herida.
Barrancos de arena
y soledades esconden
los rostros de los eremitas.
En un tablazo,
esqueletos mecánicos
prendidos ante fuego
En el camino hacia Bagdad
se tienden las historias
que no se pierden en el polvo,
este es incontable
como la memoria de los pueblos.
3
Sé que cuando los halcones vuelan alto,
cae plomo líquido desde los cielos,
bombas que cercenan las manos de los niños
y dejan sombras anchas de muerte con la noche.
Y las palomas huyen hacia las torres altas,
y arde el televisor
con cada anuncio de la guerra.
Sé que cuando los halcones vuelan alto,
traen la muerte en sus picos y en sus alas,
y hay un botín por el cual están atentos,
y lo están rodeando con sus grandes garras.
Y las ciudades arden y arde el corazón de ira,
y se levantan trincheras y se lucha a cada palmo.
Sé que cuando los halcones vuelan alto
es por qué se están dando un festín con carne quemada,
y cualquier exigencia ante la muerte
puede ir más allá de lo inhumano.
Los Ulises guerreros
Cuarenta estrellas tienen las banderas que los barcos portan,
pero esta vez ellas no brillan, ni hay sonidos de sirenas.
Los Ulises guerreros regresan en camas de zinc,
despedazados por la ira de una granada de cuerpo.
Como Aquiles, los marines, también tienen talones débiles,
ellos no saben que la arenas hablan el lenguaje de beduinos,
son incandescentes, hacen espejismos desde los cielos,
y tiene atrapes en los hoyos que esconden a la muerte.
Lo que se paga con la sangre dinamitada del USA-soldado,
el dólar lo ha comprado
en crudo de petróleo que hace brillar el Roll Royce imponente
para cualquier ministro o presidente.
El coloso a su misma estatua abrazado
( versión según un discípulo de Goya)
eres lo negro de la miasma en toda la negritud de la palabra,
no el de la noche que saca los luceros o la piel de ébano
sino la del saurio genocida abrazando otro saurio
que madura la perversión en la bóveda del alquitrán y del azufre
una hiena te odiaría por tener más incisivos que ella
y tu pose plástica hasta Calígula no te perdonaría, ni Nerón
que con sus manos a una de sus esposas ha estrangulado
ni la historia del terror hecha topografía de los bestiarios
pues cualquier superlativo, sería ante tu crueldad, minimizante
va tu boca, salina humedad, donde sólo queda la podredumbre
va tu esputo, tu vómito, tu sonrisa en la cínica del mármol,
el estupor de los gabinetes más corruptos que la mismas algas
la perversión que a la misma perversión la muerte ordena
tu pie no ha quebrado la yerba solamente, mató la flor, hirió la luna
cortó las piernas de los niños, a la redonda de Bagdad se sabe,
ella que un día fue hermosa, en las mil y una noche de una lámpara
que agenció el perfume a la piel de Schehrazada, más amada
de mil lunas y mil sueños donde fábulas y los cuentos brillaban
antes que una luna se vuelve oponente dejaremos que la hebra
con que sujetamos el torrente de ilusiones su huracán lo desate
el pensamiento entrando al amanecer estará en el vigor creciente
el aire irrumpe en la dimensión de la piedra en mil orillas de la tierra.
Berlín, 2007
(Saturno comiendo a sus hijos, un motivo de Goya)
fue Saturno, el de los anillos ciegos,
él que lleva trofeos sobre el pecho
cuando sale a circular devora planetas
y sus incisivos marcan entera a la noche
cenizas de vidrio los vuelca contra el viento
lo verde de la noche lo hace más guerrero
niebla y luna sonámbula es el ojo de su frente
que indaga en los perfiles de inocentes.
Saturno no sólo sale a iluminar con sus anillos
sino tiene en la mano un candente hierro
simple faena, rasgar cuellos, cortar miembros
no hay perdón para la clemencia de la gente
parásitos cuervos hacen más negra a la noche
los ojos de los degollados están vacíos
él que repartió por doquier garrote a mansalva
devora con la boca los cuerpos y las nalgas
no hay ojos que acuñen lo que la infamia hace
ese apagar de vidas que se van hacia las fosas
desdichas humanas ante colosos inclementes
fieros rostros, tígritas manos, hierros sin luna
plásticos colosos que en superlativos crecen
miran laureles, coronas y sus anillos afiebrados
van en carro de guerra, brusquean desdichas
llevan máscaras del miedo, la noche sin súplica
el ciego día que va con sus muletas sordas
Berlín, 2007
Clamores de guerra nueva
(mi canto, tu canto)
en el disparo que suena la salida sospechosa
se desploma el aire, ya no hay lumbre, cae lo que cae
ni el insomnio de la madre ante la vela acongojada
podrá retener lo que cada noche la infamia llenaría
tanto barro tiene la historia bajo los pies del coloso
tanto miedo ha infundido que repiques son de muerte
su solos brazos atenazan diez aldeas y hay estupor de gente
y fuego en las montañas y estampidas y caos despavorido
de sus manotazos y de su máquina de guerra insaciable
tantos pueblos lo saben, cicatrices llenan sus historias
el ruido de la tormenta del norte rico siempre les llega
para apoderarse de lo que hoy vitales recursos llaman
Pero aquí, al sur de Iraq, y al norte de Afganistán
las voces que vienen de los desiertos, calientan el aire
son granos de arena que forman y forman las montañas
candentes son como los propios soplos de la vida del hombre
que los pies del coloso queman y su cuerpo lo desagarran.
Berlín, 2007
El coloso soñando con devorar nuevos mapas
Las sirenas solamente cantan triunfos al coloso del petróleo,
al coloso de la pose de la guerra en portaviones victorioso
ellas ensordecen las orejas de los hombres, los hacen guerreros
hoy en día -con trompetas-, la caza del Irán, ya nos anuncian
lo que se publica en Berlín, se sabe en París, y Londres muta,
y hasta Israel – hoy, monopolio de fariseos -muestra ya los dientes ,
se retrata la muerte en el daño colateral en lucecitas de los cohetes
lo escribe el País, el New York Times, el Fígaro, y la Gaceta
el pulso del coloso calienta el aire, calienta el gatillo de pistolas
todas ellas, en el dedo índice, ajustadas al disparador y a sus ojos
cien metros planos es la partida que barrerá un nuevo mapa
pies que son pezuñas, hipo furioso, Marte de Guerra es el coloso
saber que a Pinocho le crece la nariz cuando miente, es conocido
sobre todo, cuando se juega con baba espesa y con promesas,
entre centellas y música de Hollywood, el coloso es vida y todo vigor
del circo romano que sigue siendo hechizo de bellas y de tontos.
Berlín, 2007
Cuando entre el sol
con todas sus ventanas
y puertas
al hombre,
entrará él
y no la muerte.
Cuando su sombra eructan te y dimensional,
no sea estructura de nuestras cabezas,
sino en cada partícula
su luz viva,
entrará él
y no la muerte.
Cuando el sol tenga una única casa,
que sea el amor
y
tal vez,
el odio
contra el que quiera
invertir su cara.
Entrará él
y no su sombra.
La ciudad resucita en podredumbre
y no hay alguien que liquide su olor a musgo
La ciudad resucita en podredumbre,
vieja en sus costillares, cansada en su impostura,
viajando a las orillas del sepulcro.
Y aunque al pez le duelen las agallas,
nadie hablará del huevo de sangre
que hizo rodar Salvador Dalí,
sobre sus dos afilados bigotes.
Abominable, pero certero, ese huevo nació
antes que Colón,
y sus tres carabelas dieran la vuelta al mundo
para asaltar las costas de las "Indias".
Sin duda, ese huevo de oro y parricida,
rodó también con la risa del bufón,
que arrojó los espermas a su padre
en la hora en que César también moría
bajo el puñal de Bruto.
Sólo que al gigante,
la historia periodística
le hizo los pies tan grandes
que estuvo a punto de caerse.
Ornamento estético de la muerte 1
Después que se juró, ¡No más a la guerra!
Alemania envía un saludo cargado con bombas racimos.
Cuando la economía crece, cada quien viaja por el mundo
y en Palma de Mallorca el alemán se tuesta su piel.
La radio toca música de jazz, se bebe ginebra,
se dice a los extranjeros, ¡buenos días señor!
Pero nadie lee cuando en los diarios aparecen
miles de niños mutilados, guillotinados sus pies.
Lo que se reporta en armas hace grande el mercado,
y la es artillería que derriba cualquier muralla,
aún cuando a los niños sin pies por las bombas racimo,
para andar se les asegure una prótesis de metal.
Ornamento estético de la muerte 2
Las arenas de los desiertos arden bajo los pies invasores,
y un muchacho de Dallas, vestido a lo rambo, cae acribillado.
El credo: "por la patria murieron", es el mito de la defensa,
la burla que esgrime cualquier ministro de guerra yankee.
Donde se embarrila el petróleo queda la sangre,
y más de un millón de cadáveres, nos reporta la guerra.
Ganancias del dólar o del euro une también a Europa,
forma nuevos países satélites como Polonia o Rumanía,
se les convence del juego con las ideas del "daño colateral".
Nada importa, si hay montañas de hombres destrozados,
si aves de carroña harán banquetes con los cuerpos.
A las bóvedas del oro entran republicanos y demócratas.
Ellos lo toman y como un dios lo besan.
Los perfiles de sus rambos se acuñan en monedas,
después de muertos son héroes.
Pero los incendiarios y parias volverán por donde vinieron,
con la cola entre las piernas o en camas de zinc.
La hienitud de las hienas
¡Estáis muertos y no lo sabéis! César Vallejo
El cielo es corto en la mira del piloto,
y sólo las lucecitas que hacen
el estallido de las bombas sobre Sliten y tripoles
les recuerda a Roma
hecha herida gigante por la mano de Nerón.
Pero todos duermen en París
o en Marsella o cualquier ciudad alimentada
por el televisor en la palabra de opereta Sarkozyana.
Ellos están muertos y no lo saben.
Cada piloto se persigna para ganar el juego
con el disparo mas desgarrador y penetrante.
Ellos saben para quién Dios estará en ese momento.
En cada portaviones hay uno y otro cura
que las armas bendicen,
en donde raya en la misma raya la misma lengua
de "la guerra ya perfecta",
la ortografía definida con ese " telón de fondo" de la muerte.
Hienitud de las hienas con las palabras imperiales
que vomitan estatuas sin brazos
ante las fuentes del Congreso Nacional de Francia.
El escenario del mundo
Bizarros guerreros,
antiguos y modernos,
métricas espadas,
el uranio de las balas.
Aquiles y Hera,
Perseo y Minerva,
Apolo y Ulises
se desalman en la guerra
por el vellocino de oro.
(Y en esta escena
Amor queda tuerto.)
En la segunda batalla-
desde Villa Romana-
hay diez legiones de guerreros
que marchan a Germania
a Galia y a Egipto.
(Y Julio César, Bruto,
Marco Antonio y Cleopatra
quedan muertos.)
Del molino a la máquina,
de la rueda al láser,
y de los cañones a los rambos,
hay los Reagan, los Bush y los Nixon.
¿Pero la copia del ayer,
lo hace también Obama en Casa Blanca,
-el capital no es negro ni blanco-
y todo por el vellocino del petróleo?
Torsos del significado
y el significante
Abstracta interpretación sobre el planeta,
dos caminos divergentes,
los significados y los significantes.
Al soldado no le crecen alas,
pero tiene la máquina que le permite sobrevolar,
y desde la geopolítica de guerra construir nuevas palabras:
"Daños colaterales, efectos secundarios", "países canallas",
"lucecitas sobre Bagdad", "en misión de paz".
Cortés trajo consigo palabras ambivalentes
y las regó después por nuestro Continente.
Pizarro, prometió la libertad a Atahualpa,
si éste le daba un cuarto de oro y dos llenos de plata.
Desde entonces los medios chances politiqueros,
el dios que promete el cielo, que no impera.
Por lo menos, Ícaro voló cerca del sol
pero allí dejó sus alas,
las quemó para no bombardear los pueblos
con el Napalm, con dioxina, con radiaciones atómicas.
No hay deconstrucción que valga del significante
cuando la lengua dominante es la que muta y cambia,
y hace del significado las cosas de su pertenencia.
Sin la deconstrucción de la misma lengua imperial
no hay una batalla ganada.
Con la deconstrucción de la lengua del vencedor,
implementaremos miles de nuevas palabras
en la lengua de la paz.
Obra plástica en hierro
(Gracias a Julian Assage y a Wikileaks)
Con el hierro en la mano
Caín mata a su hermano.
Con el carro de guerra
y con ojo de cíclope
se puede calcinar la rosa,
se puede convertir la belleza en chatarra,
y el hierro puede más
en desalmar una obra de miles de años,
y miles de aldeas y cientos de naves.
Matar a los hombres como a pajaritos
sea con el garrote o la bala,
o en salto de metralla,
es el tiro de muerte
que regresa al hombre
a la edad de las cavernas.
Contra una posible amenaza termonuclear
Perspectiva del plomo,
del árbol muerto
en la sed de los astros.
El viento seco sin huella.
El dolor, sin dolor, en su sombra.
¡Hiroshima!
El huevo encubado
en el agua de las máquinas
como un sol negro
ardió tu corazón.
Fue una nube radiactiva,
parida en un U.S.A.-laboratorio.
Lo recuerdo,
fue en 1945.
El último fragmento no será la estrella
El último fragmento no será la estrella,
no será el dolor o risa invertida,
ni será el parir de huevos de reptiles.
Con fósiles, ¡ya basta, y sus eructos apocalípticos!
Acaso no fue parida una bomba
en los laboratorios de los Estados Unidos,
y experimentada en miles de cuerpos.
Acaso no quemó la radiación de una cloaca química
e hizo volar la tierra a otras tierras.
Y no fue el televisor, acaso,
a conocer aquellas maniobras.
Los generales no disparan.
Hay suficiente carne de cañón,
para quien nos habla de la "Madre Patria",
y escupe el universo con los dientes,
y aplasta las rosas con las botas,
y quiere hablarnos de Beethoven
o de Hölderlin, cuando asesinan,
y, aún más,
cuando se masturban
en la carroña de los cuerpos ,
ya sin vientres,
ya sin manos,
ya sin ojos.
Y los labios que confesaron
un absoluto no matar,
los vuelcan
escupiendo con la metralla.
El último soldado caído
no se cuenta en una guerra
S.O.S.
Estoy herido en una zanja,
siento frío, de hielo son mis manos,
mis piernas están pulverizadas.
Sólo un mar de cadáveres
ante mí,
para que otro mar los limpie.
Pero lo que más siento
es que no se me contará
entre los 50 millones de muertos
cuando los historiadores
ya no tengan la prueba
de mi muerte.
Eludiendo al plan de un genocidio nuclear
"A través de las bombas atómicas
serán salvadas las vidas humanas",
dijo el profeta Hans Bethge.
Y Truman saltó sobre el hongo nuclear,
en el salto más alto hacia la luna,
mostró su cara más elocuente que Nerón
cuando mandó abrir las entrañas de su madre,
y despedazó los recientes poemas nacidos
en los miles de niños por nacer,
en Hiroshima, a las 8.16 horas,
un 6 de agosto de 1945.
Mi amada, a pesar de todo,
no pereció en aquel hongo nuclear,
porque eludió a cualquier plan genocida.
Porque se hallaba dentro de una botella
contenida para los planes de otro genio.
Cuándo el hombre
Cuándo el hombre
no sea parido
por el huevo de la muerte,
todas las estrellas
nos parecerán las mismas
en los ojos.
Cuándo el hombre
no haya nacido
en un basural
de radiación atómica,
todos los colores
serán los de la luz
para definirnos.
Cuándo el hombre
y los pájaros ya no mueran
sin ojos en los pantanos de petróleo,
todas las rosas del universo
dejarán caer una imaginación infinita.
Maduros en el atardecer y amanecer
de la misma estrella,
seremos los mismos,
y otros, como al principio.
En Nínive y el Tigris se combate
1
En Nínive y el Tigris se combate duramente.
Tiempo de a dos:
Cíclopes y centauros
desalmándose en la arena piadosa,
la cual Scherezada amaba
y de cada grano sacaba una flor de lirio.
Flor,
en un espejismo
de humo y petróleo
que se eleva hasta los cielos.
2
El camino hacia Bagdad
tiene el rostro de una luna herida.
Barrancos de arena
y soledades esconden
los rostros de los eremitas.
En un tablazo,
esqueletos mecánicos
prendidos ante fuego
En el camino hacia Bagdad
se tienden las historias
que no se pierden en el polvo,
este es incontable
como la memoria de los pueblos.
3
Sé que cuando los halcones vuelan alto,
cae plomo líquido desde los cielos,
bombas que cercenan las manos de los niños
y dejan sombras anchas de muerte con la noche.
Y las palomas huyen hacia las torres altas,
y arde el televisor
con cada anuncio de la guerra.
Sé que cuando los halcones vuelan alto,
traen la muerte en sus picos y en sus alas,
y hay un botín por el cual están atentos,
y lo están rodeando con sus grandes garras.
Y las ciudades arden y arde el corazón de ira,
y se levantan trincheras y se lucha a cada palmo.
Sé que cuando los halcones vuelan alto
es por qué se están dando un festín con carne quemada,
y cualquier exigencia ante la muerte
puede ir más allá de lo inhumano.
Los Ulises guerreros
Cuarenta estrellas tienen las banderas que los barcos portan,
pero esta vez ellas no brillan, ni hay sonidos de sirenas.
Los Ulises guerreros regresan en camas de zinc,
despedazados por la ira de una granada de cuerpo.
Como Aquiles, los marines, también tienen talones débiles,
ellos no saben que la arenas hablan el lenguaje de beduinos,
son incandescentes, hacen espejismos desde los cielos,
y tiene atrapes en los hoyos que esconden a la muerte.
Lo que se paga con la sangre dinamitada del USA-soldado,
el dólar lo ha comprado
en crudo de petróleo que hace brillar el Roll Royce imponente
para cualquier ministro o presidente.
El coloso a su misma estatua abrazado
( versión según un discípulo de Goya)
eres lo negro de la miasma en toda la negritud de la palabra,
no el de la noche que saca los luceros o la piel de ébano
sino la del saurio genocida abrazando otro saurio
que madura la perversión en la bóveda del alquitrán y del azufre
una hiena te odiaría por tener más incisivos que ella
y tu pose plástica hasta Calígula no te perdonaría, ni Nerón
que con sus manos a una de sus esposas ha estrangulado
ni la historia del terror hecha topografía de los bestiarios
pues cualquier superlativo, sería ante tu crueldad, minimizante
va tu boca, salina humedad, donde sólo queda la podredumbre
va tu esputo, tu vómito, tu sonrisa en la cínica del mármol,
el estupor de los gabinetes más corruptos que la mismas algas
la perversión que a la misma perversión la muerte ordena
tu pie no ha quebrado la yerba solamente, mató la flor, hirió la luna
cortó las piernas de los niños, a la redonda de Bagdad se sabe,
ella que un día fue hermosa, en las mil y una noche de una lámpara
que agenció el perfume a la piel de Schehrazada, más amada
de mil lunas y mil sueños donde fábulas y los cuentos brillaban
antes que una luna se vuelve oponente dejaremos que la hebra
con que sujetamos el torrente de ilusiones su huracán lo desate
el pensamiento entrando al amanecer estará en el vigor creciente
el aire irrumpe en la dimensión de la piedra en mil orillas de la tierra.
Berlín, 2007
(Saturno comiendo a sus hijos, un motivo de Goya)
fue Saturno, el de los anillos ciegos,
él que lleva trofeos sobre el pecho
cuando sale a circular devora planetas
y sus incisivos marcan entera a la noche
cenizas de vidrio los vuelca contra el viento
lo verde de la noche lo hace más guerrero
niebla y luna sonámbula es el ojo de su frente
que indaga en los perfiles de inocentes.
Saturno no sólo sale a iluminar con sus anillos
sino tiene en la mano un candente hierro
simple faena, rasgar cuellos, cortar miembros
no hay perdón para la clemencia de la gente
parásitos cuervos hacen más negra a la noche
los ojos de los degollados están vacíos
él que repartió por doquier garrote a mansalva
devora con la boca los cuerpos y las nalgas
no hay ojos que acuñen lo que la infamia hace
ese apagar de vidas que se van hacia las fosas
desdichas humanas ante colosos inclementes
fieros rostros, tígritas manos, hierros sin luna
plásticos colosos que en superlativos crecen
miran laureles, coronas y sus anillos afiebrados
van en carro de guerra, brusquean desdichas
llevan máscaras del miedo, la noche sin súplica
el ciego día que va con sus muletas sordas
Berlín, 2007
Clamores de guerra nueva
(mi canto, tu canto)
en el disparo que suena la salida sospechosa
se desploma el aire, ya no hay lumbre, cae lo que cae
ni el insomnio de la madre ante la vela acongojada
podrá retener lo que cada noche la infamia llenaría
tanto barro tiene la historia bajo los pies del coloso
tanto miedo ha infundido que repiques son de muerte
su solos brazos atenazan diez aldeas y hay estupor de gente
y fuego en las montañas y estampidas y caos despavorido
de sus manotazos y de su máquina de guerra insaciable
tantos pueblos lo saben, cicatrices llenan sus historias
el ruido de la tormenta del norte rico siempre les llega
para apoderarse de lo que hoy vitales recursos llaman
Pero aquí, al sur de Iraq, y al norte de Afganistán
las voces que vienen de los desiertos, calientan el aire
son granos de arena que forman y forman las montañas
candentes son como los propios soplos de la vida del hombre
que los pies del coloso queman y su cuerpo lo desagarran.
Berlín, 2007
El coloso soñando con devorar nuevos mapas
Las sirenas solamente cantan triunfos al coloso del petróleo,
al coloso de la pose de la guerra en portaviones victorioso
ellas ensordecen las orejas de los hombres, los hacen guerreros
hoy en día -con trompetas-, la caza del Irán, ya nos anuncian
lo que se publica en Berlín, se sabe en París, y Londres muta,
y hasta Israel – hoy, monopolio de fariseos -muestra ya los dientes ,
se retrata la muerte en el daño colateral en lucecitas de los cohetes
lo escribe el País, el New York Times, el Fígaro, y la Gaceta
el pulso del coloso calienta el aire, calienta el gatillo de pistolas
todas ellas, en el dedo índice, ajustadas al disparador y a sus ojos
cien metros planos es la partida que barrerá un nuevo mapa
pies que son pezuñas, hipo furioso, Marte de Guerra es el coloso
saber que a Pinocho le crece la nariz cuando miente, es conocido
sobre todo, cuando se juega con baba espesa y con promesas,
entre centellas y música de Hollywood, el coloso es vida y todo vigor
del circo romano que sigue siendo hechizo de bellas y de tontos.
Berlín, 2007
Cuando entre el sol
con todas sus ventanas
y puertas
al hombre,
entrará él
y no la muerte.
Cuando su sombra eructan te y dimensional,
no sea estructura de nuestras cabezas,
sino en cada partícula
su luz viva,
entrará él
y no la muerte.
Cuando el sol tenga una única casa,
que sea el amor
y
tal vez,
el odio
contra el que quiera
invertir su cara.
Entrará él
y no su sombra.
La ciudad resucita en podredumbre
y no hay alguien que liquide su olor a musgo
La ciudad resucita en podredumbre,
vieja en sus costillares, cansada en su impostura,
viajando a las orillas del sepulcro.
Y aunque al pez le duelen las agallas,
nadie hablará del huevo de sangre
que hizo rodar Salvador Dalí,
sobre sus dos afilados bigotes.
Abominable, pero certero, ese huevo nació
antes que Colón,
y sus tres carabelas dieran la vuelta al mundo
para asaltar las costas de las "Indias".
Sin duda, ese huevo de oro y parricida,
rodó también con la risa del bufón,
que arrojó los espermas a su padre
en la hora en que César también moría
bajo el puñal de Bruto.
Sólo que al gigante,
la historia periodística
le hizo los pies tan grandes
que estuvo a punto de caerse.
Ornamento estético de la muerte 1
Después que se juró, ¡No más a la guerra!
Alemania envía un saludo cargado con bombas racimos.
Cuando la economía crece, cada quien viaja por el mundo
y en Palma de Mallorca el alemán se tuesta su piel.
La radio toca música de jazz, se bebe ginebra,
se dice a los extranjeros, ¡buenos días señor!
Pero nadie lee cuando en los diarios aparecen
miles de niños mutilados, guillotinados sus pies.
Lo que se reporta en armas hace grande el mercado,
y la es artillería que derriba cualquier muralla,
aún cuando a los niños sin pies por las bombas racimo,
para andar se les asegure una prótesis de metal.
Ornamento estético de la muerte 2
Las arenas de los desiertos arden bajo los pies invasores,
y un muchacho de Dallas, vestido a lo rambo, cae acribillado.
El credo: "por la patria murieron", es el mito de la defensa,
la burla que esgrime cualquier ministro de guerra yankee.
Donde se embarrila el petróleo queda la sangre,
y más de un millón de cadáveres, nos reporta la guerra.
Ganancias del dólar o del euro une también a Europa,
forma nuevos países satélites como Polonia o Rumanía,
se les convence del juego con las ideas del "daño colateral".
Nada importa, si hay montañas de hombres destrozados,
si aves de carroña harán banquetes con los cuerpos.
A las bóvedas del oro entran republicanos y demócratas.
Ellos lo toman y como un dios lo besan.
Los perfiles de sus rambos se acuñan en monedas,
después de muertos son héroes.
Pero los incendiarios y parias volverán por donde vinieron,
con la cola entre las piernas o en camas de zinc.
La hienitud de las hienas
¡Estáis muertos y no lo sabéis! César Vallejo
El cielo es corto en la mira del piloto,
y sólo las lucecitas que hacen
el estallido de las bombas sobre Sliten y tripoles
les recuerda a Roma
hecha herida gigante por la mano de Nerón.
Pero todos duermen en París
o en Marsella o cualquier ciudad alimentada
por el televisor en la palabra de opereta Sarkozyana.
Ellos están muertos y no lo saben.
Cada piloto se persigna para ganar el juego
con el disparo mas desgarrador y penetrante.
Ellos saben para quién Dios estará en ese momento.
En cada portaviones hay uno y otro cura
que las armas bendicen,
en donde raya en la misma raya la misma lengua
de "la guerra ya perfecta",
la ortografía definida con ese " telón de fondo" de la muerte.
Hienitud de las hienas con las palabras imperiales
que vomitan estatuas sin brazos
ante las fuentes del Congreso Nacional de Francia.
TORSOS DE LAS GUERRAS Por José Pablo Quevedo. rgc
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Unknown
on 15 abril 2013
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Acabo de terminar la lectura de TORSOS DE LAS GUERRAS y he quedado muy satisfecho de su contenido. Antes de continuar, te digo José Pablo que estas líneas son totalmente espontáneas, momentáneas si se quiere, porque son tantos los compromisos que tenemos en este abril de los poetas, que no podemos detenernos en hacer ayuda-memorias o notas de pie de página. Pienso que lo que te vengo de decir está para ti demás, pues sabes que siempre escribo lo que se me ocurre, sin pensarlo dos veces y salga lo que salga como el gallo viejo, pero siempre mataó. Estos torsos que se superponen a tus Torsos y Piedras, marcan una fase muy clara en tu devenir poético, llevando al Poeta al cumplimiento de su sagrada misión de sincerarse ante él mismo y ante los demás, diríase mejor ante el mundo en que le toca vivir. Y es que en su contexto, -en una ligera mirada-, hay filosofía, historia, geopolítica y política social en defensa de los pueblos. En la Literatura Peruana este Texto significa el primer instante lúcido de la relación y situación de la Poesía en la Filosofía, porque define una Segunda Etapa de interpretación de nuestra realidad iniciada por José Carlos Mariátegui en busca de nuestra nacionalidad, la que gracias a Torsos de las Guerras hoy eclosiona como resultado de los procesos de investigación global y del pensamiento crítico que nos lleva al sujeto colectivo como fin de la historia. La amenaza termonuclear que amenaza al planeta, es para el poeta el decurso de la historia del hombre desde que Caín mató a su hermano Abel, hasta que más pronto de lo que pudiera pensarse se escuchará el soliloquio del último y desconocido soldado, moribundo e inexorablemente anónimo entre cincuenta millones de muertos, los que a su vez serán destituidos por otro mar de cadáveres. Aquí están los clamores de las nuevas guerras, en esta "rueda dentada de la historia", regresiva, repetitiva y diferente, de la que los pueblos deberán escapar únicamente si conforman un Frente Común para el registro de sus nuevas páginas. Torsos de las Guerras es un libro para entendidos por tratarse de una enciclopedia de acontecimientos universales hábilmente escritos, donde el olor del petróleo es más fuerte que el olor de la yerba, y donde se refiere que aún adorándose al becerro de oro, los gigantes dinosaurios terminaron su ciclo sobre la tierra. Gracias José Pablo por tildarme de dinamitero, es un honor para mí figurar en el contexto de tu libro. raul galvez cuellar, Lima, 10 de abril de 2013 Obra plástica en hierro (Gracias a Julian Assage y a Wikileaks) Con el hierro en la mano Caín mata a su hermano. Con el carro de guerra y con ojo de cíclope se puede calcinar la rosa, se puede convertirla la belleza en chatarra, y el hierro puede más en desalmar una obra de miles de años, y miles de aldeas y cientos de naves. Matar a los hombres como a pajaritos sea con el garrote o la bala, o en salto de metralla, es el tiro de muerte que regresa al hombre a la edad de las cavernas. Contra una posible amenaza termonuclear Perspectiva del plomo, del árbol muerto en la sed de los astros. El viento seco sin huella. El dolor, sin dolor, en su sombra. ¡Hiroshima! El huevo encubado en el agua de las máquinas como un sol negro ardió tu corazón. Fue una nube radiactiva, parida en un U.S.A.-laboratorio. Lo recuerdo, fue en 1945. El último soldado caídono se cuenta en una guerra S.O.S. Estoy herido en una zanja, siento frío, de hielo son mis manos, mis piernas están pulverizadas. Sólo un mar de cadáveres ante mí, para que otro mar los limpie. Pero lo que más siento es que no se me contará entre los 50 millones de muertos cuando los historiadores ya no tengan la prueba de mi muerte. Cuándo el hombre Cuándo el hombre no sea parido por el huevo de la muerte, todas las estrellas nos parecerán las mismas en los ojos. Cuándo el hombre no haya nacido en un basural de radiación atómica, todos los colores serán los de la luz para definirnos. Cuándo el hombre y los pájaros ya no mueran sin ojos en los pantanos de petróleo, todas las rosas del universo dejarán caer una imaginación infinita. Maduros en el atardecer y amanecer de la misma estrella, seremos los mismos, y otros, como al principio. |
Poema a dùo
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Unknown
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A RAÚL Y JOSÉ PABLO
A dos poetas del mundo
inventores de palabras
recolectores de enigmas
de la vida pesquisantes
A filósofos soberbios
en la regresión del arte
filosofía del tiempo
¿es el ocaso o el alba?
A dos poetas viajeros
por nuestra tierra y La Tierra
creadores de Congresos
eximios expositores
Ellos no miran: descubren
en la nimiedad de un signo
un universo escondido
titánico, inacabable
De ahí construyen poemas,
ensayos, cuentos, novelas
que se leen en Perú
y en muchas partes del mundo
Estudiaron e investigan
a pensadores, poetas,
la filosofía, historia,
lo complejo, lo infinito
Son dos artistas amigos
casi a diario mensajean
De dos países lejanos
escriben al alimón
Raúl inventa aforismos
irónicos, ingeniosos
José Pablo, sus Huellarios
del fuego y del caracol
Los dos son contestatarios
no toleran la injusticia
luchan por sus ideales
con su palabra guerrean
A Raúl y José Pablo
Feliz Día del Poeta:
genios que fabrican sueños,
magia, cosmos, poesía.
Rapicha
15-ABR-2013
XXVIII "Festival Verano Negro" en Chincha - Perú
Publicado por
Unknown
on 19 marzo 2013
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Nuevas voces para que llueva la palabra comprometida,
EPÍLOGO
Nuevas voces para que llueva la palabra comprometida,
el enésimo relámpago de una tormenta literaria en medio de una crisis.
Cuando desde hace 17 años, realizamos por primera vez la ‘Cita de la Poesía’ en ‘Kultur ist Plural’, en Berlín, alguien me preguntó: “¿qué significado tiene esta Cita?”... Y yo respondí espontáneamente: “La Cita es un Encuentro, y esto es una reunión de poetas berlineses y latinoamericanos en latente intercambio de ideas y de metas para ver lo que nos une con la Palabra creadora, para afirmar objetivos y conocer nuestras semejanzas y diferencias; y aún más, para conversar sobre lo que ha significado cada movimiento de vanguardia en el pasado y hasta dónde éstos han trascendido; y así, a la luz de los resultados, establecer nuevas coordenadas tratando de superarlos e intentar con ello proyectarnos a las tareas de nuestro tiempo para visionar otro futuro cercano.”
¿Y, cómo?... -fui interrogado nuevamente- “Pues –respondí-, hacer poesía no solamente es elaborar poemas en los espacios que nos acondicionamos en los escritorios, sino creando también una vanguardia literaria que responda a las tareas de nuestro tiempo y pueda actuar en otros escenarios. Tal vez, intentar un movimiento que pueda vincularse a otros, los cuales contengan en sus planes y metas parecidos idearios, que nos permitan compartir sus experiencias y actuar en otros escenarios, pues el poeta no solamente debe contentarse con escribir, sino que ha de tener una actividad práctica en la realización específica de algunas tareas que corresponda a nuestro tiempo, dentro de las tareas globales en que se mueve nuestro planeta.”
Al poco tiempo de esta Primera Cita nació ‘MeloPoeFant’ (‘Sismo Poético Resistente’). Y la palabra Tierra (‘Melo’), Hombre (‘Poe’) y Fant (‘Creación’), fueron los símbolos que nos acompañaron en todas las Citas durante estos 17 años de andadura, viniendo poetas de diversas latitudes: Europa, África, América Latina; poetas de Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay. También de España nos acompañaron con sus creaciones y sus ideas renovadoras, y como resultado de estos trabajos conjuntos nos vinculamos a ‘Abrace’ de Uruguay, a la ‘Sociedad de Poetas del Norte Peruano’, a ‘Poetas del Mundo’, al ‘Movimiento Isla Negra’, a la ‘Rueda Cartonera de México’, a ‘El Canto del Ahuehuete’, a ‘El Espejo Humeante de Salamanca’ (México), a ‘Letras Salvajes de Puerto Rico’, a la ONG ‘Poetas de la Tierra y Amigos de la Poesía’ (POETAP) y a muchos más grupos que marchan en vanguardia de nuestras Letras y las actividades literarias globales. Todos estos grupos y movimientos elevan sus voces en una sinfonía de humanidad y solidaridad con todos los pueblos oprimidos y explotados de la Tierra, y muchos de ellos coordinan conjuntamente diversas tareas de nuestro tiempo.
POEMAS DEDICADOS A ANDONI ROS SOLER Y ELISABETH HACKEL
Publicado por
Unknown
on 21 diciembre 2012
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Poemas
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Estimado Antonio Ros Soler
Vamos a pasar a las Fiestas de pascuas y se nos vendrá el Año Nuevo, y para esos días me deseo hacer conocer este poema que está hecho a dos manos con Abdolón García, un poeta colombiano que vive en el exilio y con quien hemos trabajado en muchas cosas para publicaciones en revistas y Pág. Webs.
Con él compartimos muchos agradables momentos. ÈL conoce mis inquietudes, de los trabajos que hago con otras organizaciones, de la gente que me rodea, etc.
Èl los conoce también a ustedes en sus trabajos de poesía sin que ustedes lo conozcan personalmente, pues el exilio obligado es así, como una condena en que a veces no se puede dar la cara.
Las veces que nos vemos los dos, escribimos juntos, y esto lo hemos hecho pensando para los amigos y para estas Fiestas. Y queremos compartir con estos poemas esas reflexiones que reflejan estos momentos que vive la Humanidad y la Europa. Los poemas como ves, están dedicados y seguro que será una sorpresa para ti, y no me corro, como dice Abdolón.
Si hubiera que hacer correcciones, lo haces y me avisas. También se lo envías a "MARIBEL Alonso Lancho ( poetap-M)"para su publicación en Poetap, yo lo haré también en otras fuentes, y quemamos el Año Viejo y adolorido y te abrazo, JP Quevedo.
Andoni Ros Soler (escribe): ENHORABUENA, AMIGOS DEL VERSO COMO GRITO AFILADO SOBRE TODAS LAS COLINAS, VUESTRO POEMA ES MOTIVADOR.
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Abdolón García (Colombia)*/José Pablo Quevedo (Perú)*
En carrera de postas
(Para Elisabeth Hackel, la Madre Coraje de la Poesía
y para Antonio Luis Ros Soler, Maestro español)
Vamos a pasar a las Fiestas de pascuas y se nos vendrá el Año Nuevo, y para esos días me deseo hacer conocer este poema que está hecho a dos manos con Abdolón García, un poeta colombiano que vive en el exilio y con quien hemos trabajado en muchas cosas para publicaciones en revistas y Pág. Webs.
Con él compartimos muchos agradables momentos. ÈL conoce mis inquietudes, de los trabajos que hago con otras organizaciones, de la gente que me rodea, etc.
Èl los conoce también a ustedes en sus trabajos de poesía sin que ustedes lo conozcan personalmente, pues el exilio obligado es así, como una condena en que a veces no se puede dar la cara.
Las veces que nos vemos los dos, escribimos juntos, y esto lo hemos hecho pensando para los amigos y para estas Fiestas. Y queremos compartir con estos poemas esas reflexiones que reflejan estos momentos que vive la Humanidad y la Europa. Los poemas como ves, están dedicados y seguro que será una sorpresa para ti, y no me corro, como dice Abdolón.
Si hubiera que hacer correcciones, lo haces y me avisas. También se lo envías a "MARIBEL Alonso Lancho ( poetap-M)"
Andoni Ros Soler (escribe): ENHORABUENA, AMIGOS DEL VERSO COMO GRITO AFILADO SOBRE TODAS LAS COLINAS, VUESTRO POEMA ES MOTIVADOR.
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Abdolón García (Colombia)*/José Pablo Quevedo (Perú)*
En carrera de postas
(Para Elisabeth Hackel, la Madre Coraje de la Poesía
y para Antonio Luis Ros Soler, Maestro español)


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