Saludos y Poemas Inéditos de "Los molinos de la noche"

Arte Regresivo, su director, equipo de redacción y colaboradores les desean a sus lectores un Creador y Venturoso Año 2012.

La Redacción.
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JOSÉ PABLO QUEVEDO
ARTE REGRESIVO
Cuatro poemas inéditos del Poemario en trabajo "Los molinos de la noche"

1

Para evitar cualquier tragedia
hay que escarbar solamente una capa de la tierra,
un niño lo hace y saca de ella dinosaurios, reptiles voladores,
frutos de acacias, mamíferos y el cráneo de un Cromagñon.

Tiempo que fue, con lo cual se mide el presente
para recuperar nuestra memoria.
Tiempo que hay que saltar como a una rayuela
pero sin pies ingenuos,
para comprender el tiempo del hielo y de los arenales
el tiempo de Caral y el de las guerras.

La idea, muchas veces, nos separa de lo que devino,
y hace con el pasado el polvo en la memoria.
Pero el pasado fluye en lo que deviene,
y pone al presente al borde de un abismo.

Las tragedia fue de griegos y de españoles,
en sus montes no quedaron bosques
pero tuvieron miles de naves para hacer la guerra.
Ellos ascendieron a una montaña, pero no supieron bajarla,
supieron del oro y de hacer calvarios.

La idea que fluye debe hacerse regresiva,
para conocer lo que antes no habíamos imaginado,
un breve lapso de tiempo, no nos indica nada,
pues el tiempo de la humanidad es como una rueda dentada
que suma y se resta de tragedias.

La meditación áspera,
no entiende la rotación de un astro con sus lunas,
ni mide el espacio de la luz entre la estrella y la otra estrella.
Escarbar las capas de la tierra es estar en la ruta certera
con el yo y con el prójimo, sin la negación apresurada.

2

Tiempos que se devienen

No hay que soñar de perfil sino con la lucidez del momento.
La vida es eternamente verde, escribe el Maestro Goethe,
o es un sueño solamente, como dice, Calderón de la Barca.
El color que impulsa nuestros sentidos hace su caudal perfecto.

Pero en toda línea del horizonte se levanta una ola,
y sobre ella el sol en su disco raya miles de colores,
con ella anda los amaneceres atentos y las noches formidables
y las estrellas que hacen sus rotares circulares.

Los tiempos devienen haciéndose otros.
Sus caras son olas y bloques de nubes que fluyen y que cambian.
Ellas son arrolladoras cuando levantan sus puños formidables,
deviene sus proezas en lo que miden y lo que levantan,
-de sí mismas voluminosas- las falsas quimeras aplastan.

Hay torres altas y molinos nuevos que crecen como hongos,
y con ellos en la lucha nueva Rocinante pasa a la renta.
Pero, más osado que el mismo Caballero de la Triste Figura, nadie,
que adarga en mano, tenso cuerpo, fija mirada al objetivo,
hace el salto, hace el vuelo sobre el Pegaso Alado de este tiempo.

Ansias de liberación y de mayor justicia atributamos a la lucha,
las cadenas del egoísmo que acreditamos romper por siempre,
le volvemos a jurar al sol, que antes sus luces niegue,
y con ello la ilusión y el derecho de vivir en paz vamos acercando.

3

Tarde ciega cargada de muletas sordas,
salina humedad donde lo fétido se queda,
aquí se desploma el aire, ya no hay lumbre,
sólo el ruido de la tormenta de la ira que se llega.

Cenizas de vidrio vuelca la soldadesca en la amenaza,
gatillos de pistolas que están disparando con los dedos,
afiebrada tiza es el corazón infame del que ordena,
la calma no hay donde en la noche llueve el fuego.

Siembran sombras de muerte los monstruos goyanos,
y en una y en otra vez llueve el plomo de las balas,
la inocencia implora, llora la madre, las cruces caen,
la sangre corre, se mata la paloma, se crucifica al hombre.

Carnes apergoladas se forman en montañas,
siembra infértil de una negación que pare la muerte:
seres de su pezón, jungla salvaje de neoliberales,
todos venden armas, etiquetan viejos proyectos,
valen sus recias mordeduras para eliminar al contrario
- la industria de guerra asume la más creciente ganancia-.

Guernica, la masacre de Corea, el terror en Vietnam,
Hiroshima hecha fósforo por Truman en un segundo,
Pinochet, Videla y Trujillo, generalezca del infierno,
en Libia y Afganistán, las bombas de fósforo y de racimos.

Registrado está el verbo en la escritura de la piedra,
y orillado está en ella el ser que siempre lucha,
la libertad va en grito de una ola que intensa resuena
y que en las plazas del corazón del África se expande.

4

No hay lo efímero en una metáfora de justicia

Certero Quijote de la emoción tan alta,
el molino se va y se va tan raudo,
blanco como un pedazo de luna,
mientras a ti te persigue el tesón
para derribar el mundo de la falsedad.

Viejo el tiempo de oro esparcido,
no del sol nuestro sino aún del centauro,
del cruzado caballero y la quimera
la carabela, el arcabuz y del halcón,
hecho Wall Stree o bolsa de Frankfurt.

Trasmutando en los tiempos vienes tú,
contra nuevos molinos alzas tu adarga.
Rocinante descansa, Pegaso te eleva.
Y contigo vamos y la vida se hace nueva
desde la competente imaginaria que se hace justa.

En el mundo de las desdichas y crueldades,
el tiempo no queda detenido para el soñador,
se abren caminos como una Patria nueva,
y vuela Pegaso ante los nuevos molinos,
y con el viento te elevas hacia la nube más alta.


José Pablo Quevedo
Bernau, 2011

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