Evocación sobre el puente Kimiri (Perú-2013)‏

Evocación sobre el puente KIMIRI

Entre lo inimaginable y el contraste, el ser atravesado
por la tenue y oculta incandescencia de un levante andino,
menos inca en la sórdida nebulosa de Chosica;
pero en otro tiempo cara y cruz de un sólo espacio
y de tierra, polvo y horas de sortilegio, esquivando
improbos minutos más allá de los picos incansables...

Nos abrimos a todas las cumbres, y esparció su semilla
el empinado, enarbolando su áspero recorrido.

Se retrataron los metales, desde las huacas invertidas,
ante un sol de estío; y los mineros espejos,
sobre una serpiente de lagunas y cerros, mordidos
por la rueda de la luz que las hizo hebra huidiza,
hacia las selvas puras. Y la consciencia de un rayo
que golpea en la roca y en sus múltiples costales.

Porque la explotación del hombre es la misma
en todo lo 'explotable', espacios sin principios...
La miseria se hace humana cuando los 'llevateros'
se prenden a las alas para sobrevivir al raso vuelo;
el alma de lo antípodo es ajena a su origen,
y el pecunio se convierte en su principal fundamento.

La mirada picuda del Ticlio, ante el alto cielo
y aún a un sol negado, nos habla desde La Oroya
y Morococha, sobre la perspectiva de su alunizaje
en la aguardada foresta, velada y en penumbra,
porque los 'seres imaginarios' no vienen
a estos escenarios de soledades inmensas.

...Sabemos que sus recelos son inocuos,
que su 'omnipresencia' jamás dejaría una huella
más acá de las estrellas y de nuestras narices,
si no existe una emoción, el ideal anhelo,
la búsqueda vital del audaz viento del ave libre
que la cumbre eleva reclamando su verdad.

¿Para qué hay filones de oro y palacios
de piedras preciosas, si el mismo dios
puede construir mil templos en segundos?

La cardinalidad de la 'Rosa de los Vientos'
es caprichosa y cruel con los sones naturales;
ellos nos acompañan, los llevamos interiorizados
y nos abren sus latidos de expresión telúrica,
aventando la necesidad de comunicarnos
con la sintonía valiente de su presencia.

El tiempo del hombre es su propia experiencia,
su reflexión ante la vida; y es un león que nos devora,
al que hay que enfrentar la sabiduría y bagaje
del 'Gran Consejo', en el minuto exacto
de la hora consecuente, con la medida certera
del yunque inalterable, en un ideal de existencia.

Bebimos el sosiego y la bravura del Chanchamayo,
enésima fuente generadora de lecciones de vida.

Con él absorbimos la vivaz materia de los plurales
y eternos verdes, de las raíces fortalecidas,
que nos enseñan la esencia histórica del guacamayo;
en la metáfora original forjada por el viento,
con el silbido errante y cierto del ancestro grano,
auténtico, trashumante, abrazado a los sentidos.

¡Ah, el intelecto tintinea como la estrella fulgorosa,
y rompe su luz cerebral para llenar el espacio!

El hombre se desarrolla y dios queda solo,
vacío ante toda laguna, donde entera y circular
la Luna brilla, sin eclipses; se va, y se va sin pena,
potente y clara, plena y referente, porque alta vive
sobre las cumbres y los ríos que se la llevan...

Lucha, amor y resistencia, memoria
que toma estos ríos y la Luna sobre el hombro.

Al pairo de la selva -aunque los 'moscos' nos hieran-,
la tarde navega con su rumbo feliz, edificante,
a punto de que el Sol fecunde el horizonte
tras rondar en tres cimas de batallas luminosas
y mil sombras que el fluido divide en sus riberas;
tendiendo su luz benefactora y constante
en acentos que un soplo ata y desata
al curso libre e incesante de los pueblos,
que un día abrazarán limpia aquella aurora.


----------------------
Poema a dos manos construido por José Pablo Quevedo y Andoni K. Ros, a orillas del río Chanchamayo, sobre el puente Kimiri (de 1905), la tarde del 26/07/2013, selva de Perú.

A José Pablo Quevedo (Perú, 2013)

"Con el permiso del escritor Miguel De Cervantes Saavedra, 'Don Quijote' necesitaría subir hoy en 'Pegaso' para alcanzar las aspas de los actuales molinos aeólicos..."

           José Pablo Quevedo, (Filósofo y creador de "Arte Regresivo", Huacho, Perú, 21/07/2013).



A mi querido y entrañable amigo, poeta y  profesor, JOSÉ PABLO QUEVEDO; y a toda su amable familia, en San Ramón (selva central peruana), junto a los ríos Tulumayo, Tarma y Chanchamayo, testigos de su ser y existir:


El murciélago y el mirlo pueden disputarse
por turno el dominio de tu espíritu;
unas veces norteño, solitario,
olvidado en tu lectura, centrado en ti;
otras sureño, soleado, esparcido, solidario,
en busca momentánea del goce, espontáneo.

Pero, en una y otra figuración, metafísica o espiritual,
siempre hondamente susceptible de temblar
al acorde, cuando el acorde llega...

Acaso es un cambio de velocidad... No; no lo es.
El curso normal de la conciencia del existir
parece enfebrecerse hasta vislumbrar,
como en un presentimiento, no lo que ha de ocurrir,
sino lo que de veras sucede.

La vida se intensifica y, llena de sí misma,
toca un punto más allá al cual no llegaría sin romperse...

¡Como si se abriese una puerta!...
Tampoco, porque todo ya está abierto de par en par:
es un arco al espacio ilimitado
donde tiende sus alas la leyenda real del cóndor;
por ahí se va, desde el mundo de aquel blandir,
al otro mundo extraño y desusado, al que nos toca.

La circunstancia personal se une así
al fenómeno cósmico del arte regresivo
que tú persigues, entrañable compañero, inmenso amigo,
junto a la emoción que proporciona la transición
de los germinales elementos culturales
que siempre acompañan esa experiencia vital tuya
para entender la vida del ser humano,
a través de los ancestrales sonidos heredados
que emitieron para comunicarse nuestros antepasados.

Luego vino la palabra, casi al mismo
tiempo que aquellas primeras 'entonaciones musicales'
del primer silbido, del 'tam-tam' o del grito anhelado.

El instante queda sustraido al tiempo;
y en ese instante intemporal se divisa la sombra
de un gozo también intemporal y perdurable,
suma de todos los placeres terrestres habidos
que estuvieran o tuvimos al alcance.

Tanto nos aparece posible como imposible
--a esa intensidad del existir,
tanto importa ganar que perder-- y es nuestro;
o se diría, tal vez por fortuna, que sí lo es...
¡Acaso no lo asegura así aquella música desde afuera
y el ritmo del pálpito adentro del ser cuando el ser
crepita aleteando usa luz sobre el acontecer!...

Deletreando lo que los cibernéticos llaman 'otredad',
eres, José Pablo --gracias a ellos--, uno con el mundo.

Palabra que pudiera designarte no la hay en nuestra lengua:
unidad de sentimiento o conciencia; ser o existir,
puramente y sin confusión, como dijo alguien
que acaso sintió algo equivalente a lo cósmico
como tú a lo humano: 'mucho va de ser a estar'...
Mucho también, me atrevo yo, del estar al existir.

Plenitud que, repetida a lo largo de la vida,
es siempre la misma; ni recuerdo atávico ni presagio
de lo venidero: testimonio de lo que puede ser
el estar vivo, entregado para todos, en nuestro mundo de hoy.

La palabra pudiera ser equívoca, nunca corrompida;
y ahí queda lanzada, por lo que valga, que vale:
con sus más y sus menos, para seguir trazando la senda
si cambiamos de actitud, que nos lleve a ser libres.

                      (Andoni K. Ros Soler, Lima, 22/07/2013).



Y, con vuestro permiso, en un tono más impersonal: 



Una 'Pachamanca a la Olla', como un 'Arroz a la Paella'
o unas 'Papas a la Huancaina' ante otras de 'Tortilla criolla',
si estos manjares son auténticas adaptaciones al medio,
son sinceros igual que son Iris y César, Chachita y Naco;
de quienes prenden tanto Jaimito como Antuanet,
o Ricardo y Fabiola, alumbrados tras la acostada Luna,
al igual que Fernando, Carolina y Daniel; o como Chío
lo hace de los suyos y de 'mamita' Zenaida Pinzón
desde lo más alto del turbulento Tulumayo,
nutriéndoles con sabiduría las enseñanzas ancestrales
hasta la florida Oxapampa, La Merced y San Ramón
corrientes abajo, junto al Tarma y al Chanchamayo,
al encuentro del Marañón, del Ucayali
y tantas vías fluviales, indígenas precursoras
de purezas culturales, solidarias, transparentes
y vivas, fecundando en Iquitos el Amazonas...
Y mi humilde aportación, desde el manchego Manzanares.


Este último bloque de versos 'impersonales', también va dedicado a una persona que nos viene
acompañando todos estos días en San Ramón y lugares colindantes, presente siempre para mostrar su gran solidaridad, agradecimiento y cariño: TRINI TERREROS, quien ha de transmitir a sus hijos y nietos está dedicatoria de mi parte. De igual modo, a quienes he tenido la suerte de conocer estando con vosotros, como al amigo CARLES (el conductor del carro de César), entre tantos amigos que me habéis presentado.

-----  Andoni K. Ros Soler (San Ramón, 31/07/2013). -----


=====================================
"El arte y la política han de comprometerse
socialmente y coexistir a la par..."

       (Óscar Castillo Banda, poeta en Huacho, 21/07/2013).

"Militar es comprometerse,
tras haberse comprometido, para seguir comprometiéndose
por la Libertad y el bien común de los pueblos del mundo..."

       (Julio Solórzano, poeta y trabajador en Huacho, 21/07/2013:
         V Encuentro de Poetas 'Narciso Robles Atachagua').

"Quien corre allende los mares,
muda de cielo, pero no muda de corazón..."

       ('V Encuentro de Poetas de Huacho', 21/07/2013).
========================================

Fotos del V Encuentro Regional de Poetas "Narciso Robles Atachagua" 2013 en Huacho, Perú.

Andoni Ros Soler, José Pablo Quevedo, Raúl Galvez Cuéllar









Fotos del V Encuentro Regional de Poetas y Narradores "Narciso Robles Atachagua" 2013, realizado el 20 de julio en Huacho, Lima, Perú.

Foto con Marco Martos‏




Foto tomada por Jorge Aliaga, en donde figuran los poetas Marco Martos y José Pablo Quevedo en una presentación en la Casa Cultural de Barranco.


Arte Regresivo: Filosofía y Literatura del devenir. Poesías de JPQ.

El niño que sueña frente al mar 

El niño que sueña frente al mar
lo absorbe con la mirada.
El sol de ocaso está acurrucado a su nube.

Sobre la esfera sostenida por sus ojos lagartos
se nos viene el tiempo en un columpio.
¡Un balancear, que ido fue!

Es dulce la miel en el relampaguear del momento,
retratarse con el sol y tenerlo entre las cejas,
morderlo cuando su luz se aquieta en los labios.

El nos acompaña en auto. Corta las sombras
de los árboles de nuestra carrera,
dibuja palomas sobre la velocidad de las autopistas,
hace volar mariposas limoneras,
amuymulla el corazón en lo depositario de la arena.

El yo caminante e intuitivo da su marcha regresiva
porfía en subir y bajar alguna montaña de mil cuestas,
y siendo árbol por doquier deja esparcidas sus semillas,
con el viento tempestuoso abre en su boca otras voces.

Sobre arenas olvidadas hay huellas
que recogemos en tiernos penachos de oro
-y ese día-niño que hemos sido-,
porfiamos que no se fragmente cuando lo evocamos.

Lo que deja morir el corazón en cada peña
es mar dolido formando herida
con cada ola que revienta.

José Pablo Quevedo. (Inédito: "Los molinos de la noche")



Tres momentos del no olvido

Tiempo en una galería que imagino:
meditativa tarde, acaso hecha de siena,
donde hay una línea de arena, un sol preciso que cae,
el rumor de las olas que nos llegan.

Mientras alguien da pedacitos de pan a los gorriones
una que otra nube se forma como un cuerpo en el cielo.

Por la costanera se besan los enamorados,
se tejen sueños, se ejercitan los recuerdos,
se salta con la pelota ante la red imaginaria.

Pero aún los jóvenes se disputan las postales
de tardes de acuarela y de calles añiles.
Ellos muestran sus cuerpos vitales,
corren por las arenas,
ante una tarde que se va sin veleros de despedida.

Pero el tiempo es mi doble yo: El que fue
y el que se retrata,
o tal vez, el que busca mi pose en la galería que imagino.
Y en ella hay una foto que muestra mi salto de delfín,
el que fue ensayado tantas veces en una noche soñolienta.

Son tres momentos del no olvido, y ello es lo definitivo
en la pirueta de la idea que me hago:

El primer libro de nuestra infancia está en las estrellas,
el segundo, en la evolución de las especies,
y el tercero, en la comprensión de las diferencias.
Y este último es lo decisivo para entender
que somos seres evolutivos y sociales.


José Pablo Quevedo. (Inédito: "Los molinos de la noche")


ARTE REGRESIVO*


TRANSICIÓN CAMALEÓNICA

Como antaño ya no anda en asno el profeta,
si no acude al Mercedes Benz blindado en su peregrinaje.
La estrella alta en el auto confiesa su designio
con el progreso que antes negaban.
Y la banca y los cardenales aplauden la nueva iniciativa.
El nuevo Papa tendrá una nueva Mitra y su Papamóvil.

Jesús no hizo altares, no nadó en oro,
ni aduló a presidentes ni a ricos, sino anduvo en asno,
invitó a su mesa a pescadores y a labriegos,
tampoco tuvo a soldados vigilantes de sus pasos,
si no dejó huellas de amor por caminos duros,
y por miles de cerros abrió su boca
para hablar con sermones
y entregar peces y panes,
y estar cerca de los pobres.

Pero, ahora, el profeta sube a su nave automática,
la carga con pontífices y cardenales y soldados,
y trae visas varias a los mercados de los cambios
y ama y arma a sus rambos
y llena con escudos misiles sus fronteras.
Los hay, quienes fabrican drones en su reino,
y hasta niegan a sus propios padres y hermanos.

No hay sola huella de Jesús en las huellas del profeta nuevo,
no hay calco de lo que hizo este hombre en el pasado,
quien declaró, que no pasaría el camello
por el ojo de una aguja,
y quien vistió túnica roja y blanco vestido,
y quien nunca estiró la mano a opresor o tirano.

El querer seguir los pasos de Jesús, es una farsa,
cuando madura el oro barroco de los altares,
y ese oro llena las arcas del Vaticano a raudales.

José Pablo Quevedo.

*Arte Regresivo: Filosofía y Literatura del devenir.

Poesías de TORSOS DE LAS GUERRAS

 TORSOS DE LAS GUERRAS 
 José Pablo Quevedo



El escenario del mundo

Bizarros guerreros,
antiguos y modernos,
métricas espadas,
el uranio de las balas.

Aquiles y Hera,
Perseo y Minerva,
Apolo y Ulises
se desalman en la guerra
por el vellocino de oro.
(Y en esta escena
Amor queda tuerto.)

En la segunda batalla-
desde Villa Romana-
hay diez legiones de guerreros
que marchan a Germania
a Galia y a Egipto.
(Y Julio César, Bruto,
Marco Antonio y Cleopatra
quedan muertos.)

Del molino a la máquina,
de la rueda al láser,
y de los cañones a los rambos,
hay los Reagan, los Bush y los Nixon.

¿Pero la copia del ayer,
lo hace también Obama en Casa Blanca,
-el capital no es negro ni blanco-
y todo por el vellocino del petróleo?


 
Torsos del significado
y el significante

Abstracta interpretación sobre el planeta,
dos caminos divergentes,
los significados y los significantes.

Al soldado no le crecen alas,
pero tiene la máquina que le permite sobrevolar,
y desde la geopolítica de guerra construir nuevas palabras:
"Daños colaterales, efectos secundarios", "países canallas",
"lucecitas sobre Bagdad", "en misión de paz".

Cortés trajo consigo palabras ambivalentes
y las regó después por nuestro Continente.
Pizarro, prometió la libertad a Atahualpa,
si éste le daba un cuarto de oro y dos llenos de plata.
Desde entonces los medios chances politiqueros,
el dios que promete el cielo, que no impera.

Por lo menos, Ícaro voló cerca del sol
pero allí dejó sus alas,
las quemó para no bombardear los pueblos
con el Napalm, con dioxina, con radiaciones atómicas.

No hay deconstrucción que valga del significante
cuando la lengua dominante es la que muta y cambia,
y hace del significado las cosas de su pertenencia.

Sin la deconstrucción de la misma lengua imperial
no hay una batalla ganada.
Con la deconstrucción de  la lengua del vencedor,
implementaremos miles de nuevas palabras
en la lengua de la paz.



Obra plástica en hierro

(Gracias a Julian Assage y a Wikileaks)

Con el hierro en la mano
Caín mata a su hermano.

Con el carro de guerra
y con ojo de cíclope
se puede calcinar la rosa,
se puede convertir la belleza en chatarra,
y el hierro puede más
en desalmar una obra de miles de años,
y miles de aldeas y cientos de naves.

Matar a los hombres como a pajaritos
sea con el garrote o la bala,
o en salto de metralla,
es el tiro de muerte
que regresa al hombre
a la edad de las cavernas.



  Contra una posible amenaza termonuclear

Perspectiva del plomo,
del árbol muerto
en la sed de los astros.
El viento seco sin huella.
El dolor, sin dolor, en su sombra.

¡Hiroshima!
El huevo encubado
en el agua de las máquinas
como un sol negro
ardió tu corazón.

Fue una nube radiactiva,
parida en un U.S.A.-laboratorio.

Lo recuerdo,
fue en 1945.

 

El último fragmento no será la estrella

El último fragmento no será la estrella,
no será el dolor o risa invertida,
ni será el parir de huevos de reptiles.
Con fósiles, ¡ya basta, y sus eructos apocalípticos!
Acaso no fue parida una bomba
en los laboratorios de los Estados Unidos,
y experimentada en miles de cuerpos.
Acaso no quemó la radiación de una cloaca química
e hizo volar la tierra a otras tierras.
Y no fue el televisor, acaso,
a conocer aquellas maniobras.
Los generales no disparan.
Hay suficiente carne de cañón,
para quien nos habla de la "Madre Patria",
y escupe el universo con los dientes,
y aplasta las rosas con las botas,
y quiere hablarnos de Beethoven
o de Hölderlin, cuando asesinan,
y, aún más,
cuando se masturban
en la carroña de los cuerpos ,
ya sin vientres,
ya sin manos,
ya sin ojos.
Y los labios que confesaron
un absoluto no matar,
los vuelcan
escupiendo con la metralla.


 
El último soldado caído
no se cuenta en una guerra

S.O.S.
Estoy herido en una zanja,
siento frío, de hielo son mis manos,
mis piernas están pulverizadas.
Sólo un mar de cadáveres
ante mí,
para que otro mar los limpie.
Pero lo que más siento
es que no se me contará
entre los 50 millones de muertos
cuando los historiadores
ya no tengan la prueba
de mi muerte.

 
Eludiendo al plan de un genocidio nuclear

 "A través de las bombas atómicas
serán salvadas las vidas humanas",
dijo el profeta Hans Bethge.
Y Truman saltó sobre el hongo nuclear,
en el salto más alto hacia la luna,
mostró su cara más elocuente que Nerón
cuando mandó abrir las entrañas de su madre,
y despedazó los recientes poemas nacidos
en los miles de niños por nacer,
en Hiroshima, a las  8.16 horas,
un 6 de agosto de 1945.

Mi amada, a pesar de todo,
no pereció en aquel hongo nuclear,
porque eludió a cualquier plan genocida.
Porque se hallaba dentro de una botella
contenida para los planes de otro genio.


 
Cuándo el hombre

Cuándo el hombre
no sea parido
por el huevo de la muerte,
todas las estrellas
nos parecerán las mismas
en los ojos.

Cuándo el hombre
no haya nacido
en un basural
de radiación atómica,
todos los colores
serán los de la luz
para definirnos.

Cuándo el hombre
y los pájaros ya no mueran
sin ojos en los pantanos de petróleo,
todas las rosas del universo
dejarán caer una imaginación infinita.

Maduros en el atardecer y amanecer
de la misma estrella,
seremos los mismos,
y otros, como al principio.
 

En Nínive y el Tigris se combate

1

En Nínive y el Tigris se combate duramente.
Tiempo de a dos:
Cíclopes y centauros
desalmándose en la arena piadosa,
la cual Scherezada amaba
y de cada grano sacaba una flor de lirio.

Flor,
en un espejismo
de humo y petróleo
que se eleva hasta los cielos.


2


El camino hacia Bagdad
tiene el rostro de una luna herida.

Barrancos de arena
y soledades esconden
los rostros de los eremitas.

En un tablazo,
esqueletos mecánicos
prendidos ante fuego

En el camino hacia Bagdad
se tienden las historias
que no se pierden en el polvo,
este es incontable
como la memoria de los pueblos.

3

Sé que cuando los halcones vuelan alto,
cae plomo líquido desde los cielos,
bombas que cercenan las manos de los niños
y dejan sombras anchas de muerte con la noche.

Y las palomas huyen hacia las torres altas,
y arde el televisor
con cada anuncio de la guerra.

Sé que cuando los halcones vuelan alto,
traen la muerte en sus picos y en sus alas,
y hay un botín por el cual están atentos,
y lo están rodeando con sus grandes garras.

Y las ciudades arden y arde el corazón de ira,
y se levantan trincheras y se lucha a cada palmo.

Sé que cuando los halcones vuelan alto
es por qué se están dando un festín con carne quemada,
y cualquier exigencia ante la muerte
puede ir más allá de lo inhumano.


 
Los Ulises guerreros

Cuarenta estrellas tienen las banderas que los barcos portan,
pero esta vez ellas no brillan, ni hay sonidos de sirenas.
Los Ulises guerreros regresan en camas de zinc,
despedazados por la ira de una granada de cuerpo.

Como Aquiles, los marines, también tienen talones débiles,
ellos no saben que la arenas hablan el lenguaje de beduinos,
son incandescentes, hacen espejismos desde los cielos,
y tiene atrapes en los hoyos que esconden a la muerte.

Lo que se paga con la sangre dinamitada del USA-soldado,
el dólar lo ha comprado
en crudo de petróleo que hace brillar el Roll Royce imponente
para cualquier ministro o presidente.



El coloso a su misma estatua abrazado

( versión según un discípulo de Goya)

eres lo negro de la miasma en toda la negritud de la palabra,
no el de la noche que saca los luceros o la piel de ébano
sino la del saurio genocida abrazando otro saurio
que madura la perversión en la bóveda del alquitrán y del azufre

una hiena te odiaría por tener más incisivos que ella
y tu pose plástica hasta Calígula no te perdonaría, ni Nerón
que con sus manos a una de sus esposas ha estrangulado
ni la historia del terror hecha topografía de los bestiarios
pues cualquier superlativo, sería ante tu crueldad, minimizante

va tu boca, salina humedad, donde sólo queda la podredumbre
va tu esputo, tu vómito, tu sonrisa en la cínica del mármol,
el estupor de los gabinetes más corruptos que la mismas algas
la perversión que a la misma perversión la muerte ordena

tu pie no ha quebrado la yerba solamente, mató la flor, hirió la luna
cortó las piernas de los niños, a la redonda de Bagdad se sabe,
ella que un día fue hermosa, en las mil y una noche de una lámpara
que agenció el perfume a la piel de Schehrazada, más amada
de mil lunas y mil sueños donde fábulas y los cuentos brillaban

antes que una luna se vuelve oponente dejaremos que la hebra
con que sujetamos el torrente de ilusiones su huracán lo desate
el pensamiento entrando al amanecer estará en el vigor creciente
el aire irrumpe en la dimensión de la piedra en mil orillas de la tierra.

Berlín, 2007


 
(Saturno comiendo a sus hijos, un motivo de Goya)
 
fue Saturno, el de los anillos ciegos,
él que lleva  trofeos sobre el pecho
cuando sale a circular devora planetas
y sus incisivos marcan entera a la noche

cenizas de vidrio los vuelca contra el viento
lo verde de la noche lo hace más guerrero
niebla y luna sonámbula es el ojo de su frente
que indaga  en los perfiles de inocentes.

Saturno no sólo sale a iluminar con sus anillos
sino tiene en la mano un candente hierro
simple faena, rasgar cuellos, cortar miembros
no hay perdón para la clemencia de la gente

parásitos cuervos hacen más negra a la noche
los ojos de los degollados están vacíos
él que repartió por doquier garrote a mansalva
devora con la boca los cuerpos y las nalgas

no hay ojos que acuñen lo que la infamia hace
ese apagar de  vidas que se van hacia las fosas
desdichas humanas ante colosos inclementes
fieros rostros, tígritas manos, hierros sin luna

plásticos colosos que en superlativos crecen
miran  laureles, coronas y sus anillos afiebrados
van en carro de guerra, brusquean desdichas
llevan máscaras del miedo, la noche sin súplica
el ciego día que va con sus muletas sordas

 Berlín, 2007



Clamores de guerra nueva

(mi canto, tu canto)

en el disparo que suena la salida sospechosa
se desploma el aire, ya no hay lumbre, cae lo que cae
ni el insomnio de la madre ante la vela acongojada
podrá retener lo que cada noche la infamia llenaría

tanto barro tiene la historia bajo los pies del coloso
tanto miedo ha infundido que repiques son de muerte
su solos brazos atenazan diez aldeas y hay estupor de gente
y fuego en las montañas y estampidas y caos despavorido

de sus manotazos y de su máquina de guerra insaciable
tantos pueblos lo saben, cicatrices llenan sus historias
el ruido de la tormenta del norte rico siempre les llega
para apoderarse de lo que hoy vitales recursos llaman

Pero aquí, al sur de Iraq, y al norte de Afganistán
las voces que vienen de los desiertos, calientan el aire
son granos de arena que forman y forman las montañas
candentes son como los propios soplos de la vida del hombre
que los pies del coloso queman y su cuerpo lo desagarran.

Berlín, 2007



 El coloso soñando con devorar nuevos mapas

Las sirenas solamente cantan triunfos al coloso del petróleo,
al coloso de la pose de la guerra en portaviones victorioso
ellas ensordecen las orejas de los hombres, los hacen guerreros
hoy en día -con trompetas-, la caza del Irán, ya nos anuncian

lo que se publica en Berlín, se sabe en París, y Londres muta,
y hasta Israel – hoy, monopolio de  fariseos -muestra ya los dientes ,
se retrata la muerte en el daño colateral en lucecitas de los cohetes
lo escribe el País, el New York Times, el Fígaro, y la Gaceta

el pulso del coloso calienta el aire, calienta el gatillo de pistolas
todas ellas, en el dedo índice, ajustadas al disparador y a sus ojos
cien metros planos es la partida que barrerá un nuevo mapa
pies que son pezuñas, hipo furioso, Marte de Guerra es el coloso

saber que a Pinocho le crece la nariz cuando miente, es conocido
sobre todo, cuando se juega con baba espesa  y con promesas,
entre centellas y música de Hollywood, el coloso es vida y todo vigor
del circo romano que sigue siendo hechizo de bellas y de tontos.

Berlín, 2007



Cuando entre el sol

con todas sus ventanas
y puertas
al hombre,
entrará él
y no la muerte.
Cuando su sombra eructan te y dimensional,
no sea estructura de nuestras cabezas,
sino en cada partícula
su luz viva,
entrará él
y no la muerte.
Cuando el sol tenga una única casa,
que sea el amor
y
tal vez,
el odio
contra el que quiera
invertir su cara.
Entrará él
y no su sombra.

 

La ciudad resucita en podredumbre
y no hay alguien que liquide su olor a musgo

La ciudad resucita en podredumbre,
vieja en sus costillares, cansada en su impostura,
viajando a las orillas del sepulcro.
Y aunque al pez le duelen las agallas,
nadie hablará del huevo de sangre
que hizo rodar Salvador Dalí,
sobre sus dos afilados bigotes.

Abominable, pero certero, ese huevo nació
antes que Colón,
y sus tres carabelas  dieran la vuelta al mundo
para asaltar las costas de las "Indias".

Sin duda, ese huevo de oro y parricida,
rodó también con la risa del bufón,
que arrojó los espermas a su padre
en la hora en que César también moría
bajo el puñal de Bruto.


Sólo que al gigante,
la historia periodística
le hizo los pies tan grandes
que estuvo a punto de caerse.

 

Ornamento estético de la muerte 1

Después que se juró, ¡No más a la guerra!
Alemania envía un saludo cargado con bombas racimos.

Cuando la economía crece, cada quien viaja por el mundo
y en Palma de Mallorca el alemán se tuesta su piel.
La radio toca música de jazz, se bebe ginebra,
se dice a los extranjeros, ¡buenos días señor!
Pero nadie lee cuando en los diarios aparecen
miles de niños mutilados, guillotinados sus pies.

Lo que se reporta en armas hace grande el mercado,
y la es artillería que derriba cualquier muralla,
aún cuando a los niños sin pies por las bombas racimo,
para andar se les asegure una prótesis de metal.


 Ornamento estético de la muerte 2

Las arenas de los desiertos arden bajo los pies invasores,
y un muchacho de Dallas, vestido a lo rambo, cae acribillado.

El credo: "por la patria murieron", es el mito de la defensa,
la burla que esgrime cualquier ministro de guerra yankee.

Donde se embarrila el petróleo queda la sangre,
y más de un millón de cadáveres, nos reporta la guerra.

Ganancias del dólar o del euro une también a Europa,
forma nuevos países satélites como Polonia o Rumanía,
se les convence del juego con las ideas del "daño colateral".

Nada importa, si hay montañas de hombres destrozados,
si aves de carroña harán banquetes con los cuerpos.

A las bóvedas del oro entran republicanos y demócratas.
Ellos lo toman y como un dios lo besan.
Los perfiles de sus  rambos  se acuñan en monedas,
después de muertos son héroes.

Pero los incendiarios y parias volverán por donde vinieron,
con la cola entre las piernas o en camas de zinc.




La hienitud de las hienas

¡Estáis muertos y no lo sabéis! César Vallejo

El cielo es corto en la mira del piloto,
y sólo las lucecitas que hacen
el estallido de las bombas sobre Sliten y tripoles
les recuerda a Roma
hecha herida gigante por la mano de Nerón.

Pero todos duermen en París
o en Marsella o cualquier ciudad alimentada
por el televisor en la palabra de opereta Sarkozyana.
Ellos están muertos y no lo saben.

Cada piloto se persigna para ganar el juego
con el disparo mas desgarrador y penetrante.
Ellos saben para quién Dios estará en ese momento.

En cada  portaviones hay uno y otro cura
que las armas bendicen,
en donde raya en la misma raya la misma lengua
de "la guerra ya perfecta",
la ortografía definida con ese " telón de fondo" de la muerte.

Hienitud de las hienas con las palabras imperiales
que vomitan estatuas sin brazos
ante las fuentes del Congreso Nacional de Francia.

TORSOS DE LAS GUERRAS Por José Pablo Quevedo. rgc

 
Acabo de terminar la lectura de TORSOS DE LAS GUERRAS  y he quedado muy satisfecho de su contenido. Antes de continuar, te digo José Pablo que estas líneas son totalmente espontáneas, momentáneas si se quiere, porque son tantos los compromisos que tenemos en este abril de los poetas, que no podemos detenernos en hacer ayuda-memorias o notas de pie de página. Pienso que lo que te vengo de decir está para ti demás, pues sabes que siempre escribo lo que se me ocurre, sin pensarlo dos veces y salga lo que salga como el gallo viejo, pero siempre mataó.

Estos torsos que se superponen a tus Torsos y Piedras, marcan una fase muy clara en tu devenir poético, llevando al Poeta al cumplimiento de su sagrada misión de sincerarse ante él mismo y ante los demás, diríase mejor ante el mundo en que le toca vivir. Y es que en su contexto,  -en una ligera mirada-,  hay filosofía, historia, geopolítica y  política social en defensa de los pueblos.

En la Literatura Peruana este Texto significa el primer instante lúcido de la relación y  situación de la Poesía en la Filosofía, porque define una Segunda Etapa de interpretación de nuestra realidad iniciada por José Carlos Mariátegui en busca de nuestra nacionalidad, la que gracias a Torsos de las Guerras hoy eclosiona como resultado de los procesos de  investigación global y del pensamiento crítico que nos lleva al sujeto colectivo como fin de la historia.

La amenaza termonuclear que amenaza al planeta, es para el poeta el decurso de la historia del hombre desde que Caín mató a su hermano Abel, hasta que más pronto de lo que pudiera pensarse se escuchará el soliloquio del último y desconocido soldado, moribundo e inexorablemente anónimo entre cincuenta millones de muertos, los que a su vez serán destituidos por otro mar de cadáveres.

Aquí están los clamores de las nuevas guerras, en esta "rueda dentada de la historia", regresiva, repetitiva y diferente, de la que los pueblos deberán escapar únicamente si conforman un Frente Común para el registro de sus nuevas páginas.

Torsos de las Guerras es un libro para entendidos por tratarse de una enciclopedia de acontecimientos universales hábilmente escritos, donde el olor del petróleo es más fuerte que el olor de la yerba, y donde se refiere que aún adorándose al becerro de oro, los gigantes dinosaurios terminaron su ciclo sobre la tierra.

Gracias José Pablo por tildarme de dinamitero, es un honor para mí figurar en el contexto de tu libro.

                             raul galvez cuellar,
                       Lima, 10 de abril de 2013
                      http://rgalvezcuellar.blogspot.com/




Algunos poemas de Torsos de las guerras
 
 
Obra plástica en hierro
 
(Gracias a Julian Assage y a Wikileaks)
 
Con el hierro en la mano
Caín mata a su hermano.
 
Con el carro de guerra
y con ojo de cíclope
se puede calcinar la rosa,
se puede convertirla la belleza en chatarra,
y el hierro puede más
en desalmar una obra de miles de años,
y miles de aldeas y cientos de naves.
 
Matar a los hombres como a pajaritos
sea con el garrote o la bala, 
o en salto de metralla,
es el tiro de muerte
que regresa al hombre
a la edad de las cavernas.

 
 
Contra una posible amenaza termonuclear
 
Perspectiva del plomo,
del árbol muerto
en la sed de los astros.
El viento seco sin huella.
El dolor, sin dolor, en su sombra.
 
¡Hiroshima!
El huevo encubado
en el agua de las máquinas
como un sol negro
ardió tu corazón.
 
Fue una nube radiactiva,
parida en un U.S.A.-laboratorio.
 
Lo recuerdo,
fue en 1945.

 
 
 
 

El último soldado caído

no se cuenta en una guerra
 
S.O.S.
Estoy herido en una zanja,
siento frío, de hielo son mis manos,
mis piernas están pulverizadas.
Sólo un mar de cadáveres
ante mí,
para que otro mar los limpie.
Pero lo que más siento
es que no se me contará
entre los 50 millones de muertos
cuando los historiadores
ya no tengan la prueba
de mi muerte.
 
 
 
Cuándo el hombre
 
Cuándo el hombre
no sea parido
por el huevo de la muerte,
todas las estrellas
nos parecerán las mismas
en los ojos.
 
Cuándo el hombre
no haya nacido
en un basural
de radiación atómica,
todos los colores
serán los de la luz
para definirnos.
 
Cuándo el hombre
y los pájaros ya no mueran
sin ojos en los pantanos de petróleo,
todas las rosas del universo
dejarán caer una imaginación infinita.
 
Maduros en el atardecer y amanecer
de la misma estrella,
seremos los mismos,
y otros, como al principio.
 

 

Poema a dùo


A  RAÚL  Y  JOSÉ PABLO
 
A dos poetas del mundo
inventores de palabras
recolectores de enigmas
de la vida pesquisantes
 
A filósofos soberbios
en la regresión del arte
filosofía del tiempo
¿es el ocaso o el alba?
 
A dos poetas viajeros
por nuestra tierra y La Tierra
creadores de Congresos
eximios expositores
 
Ellos no miran: descubren
en la nimiedad de un signo
un universo escondido
titánico, inacabable
 
De ahí construyen poemas,
ensayos, cuentos, novelas
que se leen en Perú
y en muchas partes del mundo
 
Estudiaron e investigan
a pensadores, poetas,
la filosofía, historia,
lo complejo, lo infinito
 
Son dos artistas amigos
casi a diario mensajean
De dos países lejanos
escriben al alimón
 
Raúl inventa aforismos
irónicos, ingeniosos
José Pablo, sus Huellarios
del fuego y del caracol
 
Los dos son contestatarios
no toleran la injusticia
luchan por sus ideales
con su palabra guerrean
 
A Raúl y José Pablo
Feliz Día del Poeta:
genios que fabrican sueños,
magia, cosmos, poesía.
 
Rapicha
15-ABR-2013