A propósito del pintor Max Lois Lázaro Moya

Soy un río de dos orillas, una blanca y otra negra.

"Urmo"

Serie Alegría- Violinista
He conocido a “Urmo”, como este artista es llamado por intelectuales y amigos del norte peruano al maestro Max Lois Lázaro Moya, en una de mis incursiones por Trujillo, hace algunos años. Fue entonces, con el maestro indigenista, Eladio Ruiz Cerna, el escritor Juan Félix Cortés, y el amigo Hermes Torres, que nos saludamos en la casa del primero. El año pasado, que llegué de paso por Trujillo, lo fuimos a ver con el crítico literario y filósofo, Raúl Gálvez Cuéllar, y paseamos por Huanchaco, en tiempos de sol y de caballitos de mar, como son llamadas las curiosas embarcaciones de totora de esos lugares.

El ambiente de esa fabulosa playa, una ensenada alta que recoge olas claras y mueve orillas de arena fina, hizo detonar algunas emociones de los amigos, pero también motivaron impresiones de una conversación sabrosa, sobre todo, cuando lo hicimos comiendo el apetecible cebiche mixto y tomando la cerveza infaltable.

Huanchaco, parece como sacado de un cuadro de Monet en colores frescos del estuche recientemente destapado: las bellas casitas que hacen el balneario, el muelle largo penetrando en el mar, el malecón, la vieja iglesia erguida sobre una loma, y la nueva biblioteca, la cual visité una vez, y donde vi en las fotos de una exposición ese fenómeno torrencial de aguas calientes y circulares que azotan las costas peruanas, cada dos años, llamado El Niño.

Allí, en ese mar y playa permanente está descrito todo el gran pasado cultural de los moches, y la gente habla sobre sus gigantescas pirámides, los canales de aguas que fueron hechos, de las ciudades por ellos construidas, de su Arte pictórico hecho como frescos, y que contiene toda su mitología de sus dioses en los símbolos cósmicos y del mar. Los astros y la luna les dieron las nociones del tiempo que regularon los ciclos de sus vidas.

Filosofía, Historia, Poesía y Pintura fueron los temas abordados en ese ambiente pintoresco hasta que cayó la noche sobre el mundo.

Los poetas que me han impresionado por su mensaje social son muchos, pero entre mis preferidos están, César Vallejo, Martín Adán, Juan Paredes Carbonell, Manuel Ibañez Rosaza, Watanabe, Javier Heraud. Nos dice Urmo con su voz bonachona. Yo recuerdo algunos versos, en estos momentos, de Javier Heraud, de su poemario el Río, porque mi obra es un río que tiene dos orillas como son el dolor y la alegría, la intensidad y la altura.

"Yo soy un río, voy bajando por piedras anchas, voy bajando por las rocas duras, por el sendero dibujado por el viento....Javier Heraud, como los otros poetas mencionados, pisan la realidad de nuestro planeta.

Sé que por estas arenas han estado filósofos, artistas y creadores, como Ángel Gavidia, un gran poeta, cuyo caudal en toda la dimensión de la palabra, aún no ha sido analizado, ni la totalidad de su obra ha sido recaudada para los colegios. Èl es médico cirujano, y trabaja en un hospital de Trujillo, además es un gran conocedor de la Literatura. El poeta mantiene conversaciones por el E-mail con selectos amigos, él les escribe en bellos minipoemas con su pensar que refleja la vida en sus varias orillas. El viento sepultará a las aves./ Y el canto?/ El viento no podrá con las aves y su canto./ No podrá con él mismo./ No podrá. Estos versos, han sido elegidos de su libro que siempre celebro: un gallinazo volando en la penumbra.

Por las mismas arenas, va también dejando huellas permanentes, el poeta Bethoven Medina Sánchez, cuyos tesoros poéticos los recogió, primeramente, de la Mar tendida mano azul .../de claro espejo y tiempo que no cesa su ritmo y espuma. Una maravillosa impresión de ver ese eterno movimiento de la ola destruyéndose en la resaca y contruyéndose de ella, es lo que motiva una metáfora repetitiva natural y tan necesaria de los poetas que viven cerca de ella.


Lita
En la casa de Urmo, he visto sus cuadros de pinturas, de diversos tamaños. Él los guarda en forma sistemática de acuerdo a los temas, modelos y usos. En las exposiciones que el artista realiza, él está convencido, que lo mas importante es el diálogo de la gente hacia su obra, y que estas sirvan como un motivo para esta comunicación, para hablar sobre esos temas que allí se esbozan tanto en el color inquieto y plasmado dentro de su pintura figurativa, y en los temas que surgen de esa realidad mutante y sus diversos escenarios.

Él mismo me cuenta, que pintando diariamente como un "Obrero Divino", ha realizado su última exposición de pintura:"Hombre Sé Justo", en el Museo José Carlos Mariátegui de Lima, y que fue del 5 al 30 de noviembre del 2007.


Deseo que el observador, converse con mis obras, que ellos mismos vean el mensaje. Lo importante es la referencia de los cuadros que expongo. Las respuestas positivas o negativas que surjan de esa inquietud traducen el objetivo de toda obra. Me dice este artista comprometido con su realidad. Los motivos de mis obras son todos los acontecimientos sociales que han ocurrido en el Perú, en América y el mundo (sin tener un compromiso político con ningún partido), protestas sociales, guerras, el hambre la injusticias, son aspectos que plasma la emoción de mi mundo interior... También este artista me explica: El drama peruano lo he vivido desde mis estudios universitarios, con las huelgas universitarias, en las capturas de los líderes universitarios y sus encarcelamientos. Todos los problemas sociales que se suceden en el planeta conmueven mi alma, se reflejan en mis obras.

Veo, en su conducta de hombre íntegro, un afán deliberado de no comercializar su Arte, sino de traducirlo como una vía visual y comunicativa para las grandes mayorías, y que este, a través de ese mensaje, reflexione y también se comunique. Esta conducta, favorece a Urmo, la elección libre de sus temas y de los motivos que se desea en su pintura. Sobre el lienzo blanco, está el no de la determinación de la pintura hacia los mercados, el artista desarrolla sus mejores potencias, pues de su propio interior recibe el mensaje: Yo trabajo para dar mi mensaje a todos los pobladores del planeta Tierra. No trabajo para los críticos ni para el mercado del arte. Mi estilo es totalmente virginal.

Conocido por él son las leyes que dicta el mercado, hacia el cual, una comentarista francesa se ha referido, hace poco: En estos tiempos de crisis en los Estados Unidos, de mafias y de manipulaciones en los bancos, la moral nada tiene que decirnos: Marx tenía razón. Esa lucha entre los capitalistas está escrita en su libro El Capital. La lucha por el mercado es una competencia salvaje, de aniquilamiento. Solamente ganan los que saben aniquilar a los más débiles.

El artista se forma en lo originario de su ambiente, pero su ser lo forma y lo mejora la experiencia, las lecciones de los otros miembros de la sociedad, los materiales e instrumentos que tiene a la mano, cada época diferente. Eso refleja la vida de Urmo, en su primera fase, como lo es las muchas vidas de los niños de nuestros Andes, creadores desde ya desde la infancia ligada a los quehaceres de la vida elemental, al trabajo familiar y al recreativo.

A la edad de 4 años me internaba en los ríos, para sacar la arcilla de color blanco, negro, rojo, amarilla, ploma y azul que había en los costados de los ríos y con estos materiales hacia esculturas de la Virgen de la Puerta de Otuzco. No tuve ningún maestro que me enseñara a hacer dibujos, los copiaba de los libros, y mis esculturas las hacia por mi propia cuenta. Paraba dibujando en las horas de clases, y cuando estuve en el tercer grado de primaria, la profesora hizo una exposición de todos mis dibujos, con lo héroes nacionales como Miguel Grau, Alfonso Ugarte y Andrés Avelino Cáceres, pero también de San Martín y Simón Bolívar, entre otros.

Como niño, Max Lois, tuvo una infancia muy feliz. Sabía recorrer las cordilleras buscando, descubriendo y jugando con las plantas, las flores, las mariposas, los insectos, y los frutos silvestres. El vivió entre cerros y ríos, y con los cuentos del "Libro Panchito" aprendió a leer, y el retrato de su maestro del 1er grado se lo grabó en su memoria. Él artista confiesa: De todos estos recuerdos tengo escrito un poemario inédito llamado "Cantos de la infancia", que fue el ganador del Primer puesto a nivel regional, y que fue organizado por los profesores del departamento de la Libertad, en 1989. Hay una particularidad de mi vida, que desde los cuatro años, toco la antara, y aún más, sin que nadie me haya enseñado, me gusta también cantar como tenor.

Y lo que Urmo, en parte me refiere, lo veo también reflejado en sus pinturas al óleo y sus témperas: La Virgen de la Puerta de Otuzco, se ha impregnado en mi alma, como también los Cristos en la cruz. Ellos son obras que sigo realizando permanentemente.


Max Lois, me cuenta:

El futuro futbolista
De niño soñaba con ser general del ejército, después, en la secundaria quería ser médico, pero en el fondo siempre he sido artista. Mis padres siempre se opusieron a que yo lo fuera. Te contare también que todos los años de secundaria hubo concursos de dibujo en mi colegio "San Juan", y en todos esos años gané los primeros premios. Es por eso, que al finalizar el quinto grado de secundaria se organizó una exposición de mis obras, bajo experimentos cubistas y surrealistas, que en aquel tiempo me impresionaron. Te contaré, que desde los 5 años de la secundaria me sentaba en el último banco con la finalidad de estudiar y dibujar libremente, para no ser visto por los profesores.

2.- Max Lois, el artista Urmo

En la primera etapa de mi formación pictórica, fui influido por los grandes maestros mexicanos, David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, José Clemente Orozco , y por el peruano, Pedro Azabache Bustamante *. De los tres primeros maestros del Arte mural mexicano, sabemos, que sus obras han recorrido las diversas dimensiones mundiales. Estos exponentes genuinos, fueron como también en otras épocas históricas, los maestros del renacimiento italiano, del manerismo y el realismo español, pero también del expresionismo europeo. Ellos han dejado en su pintura realista, una expresión que comunica a los pueblos de nuestra América, a sus diversas naciones, y que los funde en una memoria histórica colectiva la comprensión de sus orígenes, sus fusiones, sus realizaciones y sus luchas por la liberación. Ellos con sus Arte descubren las canteras de la arcilla conque estamos hechos como seres y como productores genuinos del Arte diverso y milenario, y que salta a la luz con Caral, su primera cultura originaria, hasta ahora, descubierta en América.

El maestro peruano Pedro Azabache Bustamante, tuvo el reconocimiento de haber expuesto una muestra de su obra en la Galería Weidendam, junto con otros maestros indigenistas y costumbristas peruanos, en 1989, en Berlín, en ese entonces, la capital de la RDA.

El proceso dialéctico regresivo del Arte de nuestra América, en sus formas repetitivas figurativas, abordadas por esta tradición, nos sirve para ver y asociar lo que contienen la vida social de esos hombres, y así, poderlas diferenciar en sus formas, desde sus orígenes, hasta donde el pintor moderno ha seguido creando y transformando. Ellas nos muestran los materiales sui-géneris encontrados y los instrumentos de realización en la producción y reproducción de la vida material y espiritual. El Arte, dentro de estos procesos, ha estado unido a la vida de esos hombres, y ha actuado como chispa dinámica para la creación y transformación de sus bienes espirituales necesarios. En ellos, el artista, condensa universalmente su genio como un reproductor y como miembro de un ensamble social.

Y como vemos, en la actualidad, los artistas en las sociedades modernas, dentro del orden y las categorías que ellos mismos se han asignado, se hallan cuantificados y diversificados en sus diferencias, sus expresiones y posturas frente a los otros miembros sociales.

El mismo Urmo, también está convencido de esta formulación en cuanto a la tendencia realista: Pienso que el realismo entendido como la representación del hombre y la naturaleza, es la máxima expresión del arte pictórico... Los temas sociales de la realidad en la que vivimos relacionados con la injusticia social y el dolor humano son las que conmueven mis sentimientos de artista.

Ya penetrando en las formas, el contenido y los colores de los cuadros de Max Lois Lázaro Moya, veo que este artista sigue y fomenta la tradición anterior, aunque a su manera. Él también, me refiere, que ha alcanzado con su pintura su propio lenguaje y su estilo personal.

Evidentemente, la utilización del color blanco y negro en mis obras, es una simbiósis dialéctica de lo positivo y lo negativo en su constante dinámica, en el movimiento de sus polos y sus antagonismo. Como me he referido anteriormente, es una hipótesis estética que sugiere el color blanco y negro, visto solamente como pares contrarios, para acentuar esa polarización de la realidad diversa. Ello caracteriza fundamentalmente mi estilo tratado desde ese microuniverso personal.

Urmo, con ese deduccionismo sobre su pintura, nos invita a la reflexión, que también los colores forman en sí los contrastes que el artista elige y él combina para la reproducción del color en el proceso de su trabajo. Pero el color por color, no tiene vida, es materia muerta, mientras no se le transmita la chispa del intelecto, y se le relaciona con otros objetos y cosas, se le asocia a la Historia, a la Vida, y al Hombre. El Arte para Urmo debe contener también una simbología, ella debe reflejar en sus diversas instancias a la Vida. Por eso la Vida en muchas de nuestras culturas ancestrales, pocas veces, entendida por los europeos, ha sido de gran simbolismo, basado singularmente, en las fuerzas cósmicas, en la Tierra, las plantas y los animales. Este simbolismo, también ha reproducido de diversas maneras sus conceptos filosóficos naturales y sociales, y generó el Arte diverso y rico y original.

Desde el punto de vista semiótico, mi obra contiene muchas simbologías, impregnadas en las profundidades de mi ser, desde el momento de mi nacimiento, desde el transcurrir de mi infancia por lugares altos y bajos, inhóspitos y placenteros ... hasta mi vida actual.


Con Max Lois, también hablamos sobre las corrientes modernas, y él me ha expresado, que no le atrae ningún pintor del arte moderno de la actualidad, pero respeta sus obras, sus libres criterios y su libertad para expresarse en sus obras. Él considera, que las corrientes modernas son expresiones de acuerdo al pensamiento de cada filosofía y la conducta de su creador. Y en esto, es importante definir, de qué filosofía se trata y qué hombre la crea. Y Max Lois, cree, que el Arte debe servir como un vehículo de transformación. Esa obra que tiene contenida nuestros nervios, nuestros músculos, nuestros pensamientos, nuestras vivencias, nuestras ambiciones, nuestras luchas, debe grabar como en un grano de arena nuestras perspectivas.

bebedores
Así como un campo magnético puede condicionar y producir la luz, así también la luz puede condicionar y producir un campo magnético. El Arte debe ser revolucionario, y hecho para el cambio, como lo fue también la teoría de la relatividad de Albert Einstein, que revolucionó la física mecánica de Isaac Newton, y la transformó en la física cuántica moderna.

La tradición y su recepción revolucionaria deben de actuar de acuerdo a nuestro tiempo, a sus exigencias y de acuerdo a la comprensión de las mayorías sociales. Los elementos de la tradición del Arte milenario, deben de ser unas de las columnas para el paso de la superación hacia una realidad que deseamos poner en movimiento, y hacerla cambiante.

La SUPERACIÓN, no debe de ser en el sentido de la negación mecánica, sino como medida en las cual, tanto lo NUEVO, que se adhiere - ya en proceso de desarrollo vital desde Sabogal y de Julia Codesido hasta las otras generaciones de indigenistas- hacen que el Arte, sea genuinamente peruano, comprendiendo al Perú en su diversidad histórica y nacional.

Este proceso de creación artística, que he observado en varios de sus exponentes, en lo que va desde el maestro, Eladio Ruiz Cerna, Oscar Allaín, Aquiles Rallie, Pedro Azabache, Leonardo Casimiro, y otros creadores, han modificado lo anterior positivamente. Ellos han visto la esencia social cambiante dentro de nuevas relaciones sociales del desarrollo del capitalismo, y han asignado a las fuerzas productivas del campo y la ciudad, el centro de la atención de su pintura, en sus diversas manifestaciones.

Albert Einstein, no negó a Newton, sino lo superó. Pero, los dos métodos siguen siendo válidos. Los dos métodos de esta ciencia física fundados en las matemáticas, aún correspondiendo a dos épocas diferentes, son válidos, en la medida de las relaciones de los cuerpos físicos, pero no como medida para ver la relación de la velocidad del tiempo. El arte revolucionario tiene que comprender a su tiempo, es su función descubrir a las fuerzas sociales del progreso social.

Vivimos el tiempo de los procesos revolucionarios en la América Latina y otras fuerzas sociales, han despertado y se hallan activas en la lucha antiimperialista. Es la época del impulso de las fuerzas revolucionarias hacia el rompimiento de la dependencia de los centros de poderes imperialista mundiales, y el deber nuestro, como intelectuales, poetas y artistas es contribuir a ese parto glorioso que se llama REVOLUCIÓN. Revolucionario han sido tanto Einstein como Marx, al traer una nueva visión sobre el mundo, y construir con sus teorías los nuevos edificios de las ciencias modernas actuales.



FINAL

Leo a Urmo algo de un libro de filosofía que preparo con el poeta y filósofo Raúl Gálvez Cuéllar:

La globalización
es una ventana
con miles de agujeros
y con los ojos poderosos
de una medusa
Ellos invierten
la realidad
y la subordinan.
Esos ojos de medusa
de tanto ver otros ojos
a unos deja ciegos
y a otros tuertos.

El Arte y la Literatura de nuestra época tienen que abrir las instancias de vanguardia frente a esos problemas transcendentales de nuestro tiempo. Esto es: crear una imagen y un verbo vital para nuestros pueblos, para sensibilizar su comprensión. Ningún camino puede encauzar mejor a nuestros pueblos, sino la claridad y no el artificio, la verdad y no la apariencia. El camino y meta fueron, para ellos, siempre algo junto, y por los dos, ellos mismos ascendieron a las cimas. Bajo las enseñanzas que ellas conocen e históricamente han tramontado, hay que lograr los momentos repetitivos de la historia en su proyección cualitativa, para entregarles una obra elevada. De que le sirve a nuestros pueblos una variante de Arte y de Literatura, que ellos no conocen y no entienden, en donde se halla reflejado el artificio que solamente las clases dominantes utilizan en su vanidad de poseer el dinero, y desde el cual nace e influyen todo un caudal de imágenes enajenantes. Una realidad que debe cambiar necesita de las imágenes de la claridad y la oscuridad de dos orillas como polos que se atraen, que son contrarios continuos y que persisten hasta que una lucha se defina.



Soy un río de dos orillas, una blanca y otra negra.

Por esa retina ve Max Lois el mundo, como un prisma en sus diversas dimensiones. Blanco y negro son las arcillas que muestran sus cuadros. Y en efecto, este artista, además puede expresar la creación propia, donde ningún maestro ha influido en el negro y el blanco de los colores autónomos.

El Arte en regresión dialéctica, intuye a priori, ve lo que a ser nuevo, lo que debe ser procesado, y refleja las cosas de una época en su dinámica, desenvuelve la cáscara, se queda con el núcleo, y traza su perspectiva al futuro.

El verdadero Arte no impone normas, pues es creación en regresión histórica. El verdadero Arte señala en sus contrarios, que allí la realidad en sus conflictos existe. En Urmo ya no hay búsqueda, sino hay una experiencia concentrada en un trazo de tela y en ella se halla la diversidad del mundo horizontal y vertical, dentro de sus círculos y espirales, y dentro de ellos los conflictos de este mundo. El Arte ya no es búsqueda, ni calco, es río en Regresión, río que ve su propia cara en dos orillas.

José Pablo Quevedo
Bernau, enero de 2008
http://www.josepabloquevedo.com/
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Breve biografía de Max Lois


Nació en la provincia de Otuzco, la Libertad, el 9 de agosto de 1943. Estudió hasta tercer año de primaria en Otuzco, posteriormente con sus padres se vino a vivir a la ciudad de Trujillo, donde terminó sus estudios primarios secundarios y superiores.

Es profesor de Educación artística, ha egresado, en 1968 de la escuela Superior de Bellas Artes de Trujillo, ha obtenido medalla de Oro de la promoción. También tiene el título de contador público, otorgado por la universidad Nacional de Trujillo.

1.- La relación con el maestro indigenista Pedro Azabache Bustamante, es directa por haber sido su profesor en los 6 años de estudios. El artista mantiene también relaciones amicales con los pintores Eduardo Urquiaga, Pio Ángel Muñoz, y Demetrio Saldaña que son los continuadores de la obra de Azabache y del indigenismo peruano creado por el maestro Sabogal.

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